NoticiaProductores, trabajadores y afectados tienen hasta el 2 de septiembre para presentar acreencias. Avanzan opciones para garantizar cosecha y molienda.Mesa de trabajo para coordinar acciones que faciliten la presentación de acreencias de La Cabaña. Foto: ProcañaPERIODISTA ECONÓMICO29.08.2026 12:52 Actualizado: 29.08.2026 12:52

La liquidación judicial del Grupo La Cabaña entra en una etapa determinante para quienes quedaron con cuentas pendientes por cobrar. El próximo 2 de septiembre vence el plazo para que productores de caña, trabajadores y demás acreedores presenten formalmente sus reclamaciones, un trámite indispensable para hacer valer sus derechos dentro del proceso.Pero mientras corre esa cuenta regresiva, comienza a abrirse otro frente que puede resultar importante para la región, y es qué hacer con la producción de los pequeños proveedores afectados y cómo evitar que la liquidación termine profundizando el impacto económico y laboral en el norte del Cauca. LEA TAMBIÉN Las gestiones se están moviendo en esas dos direcciones. Por un lado, Procaña adelanta acompañamiento para que los afectados presenten sus acreencias; por otro, avanzan alternativas para facilitar la cosecha y molienda de la caña y se trabaja con el Ministerio de Agricultura en una hoja de ruta más amplia que incluye financiación, seguros y un plan de choque territorial.“Estamos trabajando de forma simultánea en dos frentes urgentes: que los afectados puedan ejercer oportunamente sus derechos dentro del proceso judicial y que los productores encuentren alternativas para mantener su actividad productiva”, señaló Marcela Urueña Gómez, directora ejecutiva de Procaña.Primero, acreditar las deudasLa urgencia inmediata está en el proceso judicial. La fecha límite del 2 de septiembre ya incorpora los cuatro días durante los cuales fueron suspendidos los términos por la Superintendencia de Sociedades como consecuencia de la emergencia nacional ocasionada por el terremoto del pasado 10 de agosto.Para acreditar las acreencias, los afectados deben reunir, según corresponda, documentos como cédula de ciudadanía, contratos suscritos con La Cabaña, facturas de los últimos meses y soportes de las sumas pendientes de pago. En el caso de los productores también se recomienda aportar fotografías actuales de los cultivos y un acta sobre el estado de la caña.El ingenio La Cabaña, en el Cauca. Foto:Ingenio La Cabaña y Portafolio“En un proceso de liquidación no basta con saber que existe una deuda: es necesario acreditarla, presentar los soportes y hacerlo dentro de los términos establecidos”, advirtió Urueña.Desde que comenzó la liquidación se han adelantado jornadas de orientación jurídica y acompañamiento, con participación de alcaldías del norte del Cauca, Amunorca, la Defensoría del Pueblo, la Superintendencia de Sociedades y representantes del liquidador.Mantener la producciónCumplir con la reclamación judicial, sin embargo, no soluciona el problema productivo. Una parte fundamental de las gestiones está dirigida ahora a encontrar alternativas para que los pequeños proveedores afectados puedan cosechar y moler su caña, evitando que el impacto de La Cabaña se extienda sobre la actividad agrícola.Ese frente hace parte de una agenda más amplia que Procaña viene trabajando con el Ministerio de Agricultura. Entre las medidas anunciadas está la estructuración de una Línea Especial de Crédito por 400.000 millones de pesos, con tasa subsidiada y respaldo del Fondo Agropecuario de Garantías (FAG), destinada a adecuación, preparación, siembra y renovación de cultivos. Las condiciones específicas todavía deben ser definidas entre el gremio y el Viceministerio de Asuntos Agropecuarios. LEA TAMBIÉN También se prevé destinar recursos del Incentivo al Seguro Agropecuario para impulsar seguros paramétricos frente a los riesgos climáticos asociados al fenómeno de El Niño 2026-2027, preferiblemente mediante pólizas colectivas.La agenda contempla, además, financiación para mantenimiento y renovación de cultivos, modernización de sistemas de riego y reservorios de agua e instalación de paneles solares, medidas con las que se busca recuperar niveles de sacarosa y contener los costos de producción.Plan de ChoqueEl caso La Cabaña también fue incorporado a una propuesta de mayor alcance. Procaña planteó al Gobierno un Plan de Choque Territorial para el norte del Cauca, dirigido a atender los efectos económicos y sociales derivados de las liquidaciones de La Cabaña y Propal.La iniciativa apunta a garantizar la continuidad productiva, entregar alivios financieros y acompañamiento a pequeños productores, proteger empleos, promover procesos de reconversión laboral y fortalecer la presencia estatal. Junto con la Sociedad de Agricultores del Cauca, también se propuso crear una gerencia especial que coordine las acciones de reactivación económica y de seguridad física y jurídica en el departamento.Buscan alternativas para que los pequeños proveedores afectados puedan cosechar y moler su caña. Foto:Cortesía Mano de BueyEl desafío es significativo por el peso de esta actividad en la región. En el valle geográfico del río Cauca hay más de 4.500 agricultores que cultivan cerca de 173.000 hectáreas de caña, distribuidas en 3.362 fincas, con un área promedio de 50 hectáreas. En conjunto, la agroindustria genera más de 286.000 empleos.Por ahora, varias de las soluciones están todavía en construcción. La propia Procaña reconoce que las alternativas representan un alivio, pero no resuelven por sí mismas la dimensión económica y social de la liquidación.“La articulación entre diferentes actores está permitiendo avanzar, pero todavía queda mucho por hacer”, sostuvo Urueña.La prioridad inmediata, por tanto, tiene fecha: 2 de septiembre. Después vendrá una fase quizás más compleja que incluye convertir las líneas de trabajo anunciadas en crédito, protección, inversión y alternativas concretas que permitan mantener en actividad a los productores golpeados por la liquidación, insistieron voceros desde Procaña. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.