El fenómeno El Niño continúa mostrando señales que preocupan a los especialistas. En agosto, la temperatura promedio de la superficie oceánica alcanzó un nivel nunca registrado desde que existen mediciones instrumentales, en un contexto marcado por el calentamiento global y una creciente alteración de las condiciones climáticas en distintas regiones del planeta. El dato destaca por la cifra alcanzada y por el contexto en el que se produjo, mientras los expertos siguen de cerca la evolución de las aguas durante los próximos meses y sus posibles efectos sobre los ecosistemas marinos y las poblaciones costeras. Descubre cuál fue el nuevo récord, por qué resulta tan inusual y qué efectos podría generar durante los próximos meses, especialmente ante el avance de este fenómeno climático.La superficie de los océanos registró una temperatura media de 21,1 °C (70 °F) durante el 21 y 22 de agosto de 2026, según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S). Con este valor, el promedio mundial superó el máximo previo de 21,09 °C, observado en marzo de 2024. Ryan Katz-Rosene, profesor de estudios ambientales de la Universidad de Ottawa, señaló que el registro podría representar el valor más elevado del periodo Holoceno y, posiblemente, de los últimos 125.000 años. El investigador destacó la importancia del dato, según informa Infobae.Foto referencial: Magnific La preocupación científica también se explica por el momento en que se produjo el máximo. Habitualmente, la temperatura global de la superficie marina llega a su punto más alto entre marzo y abril, cuando termina el verano austral. Por ello, alcanzar una cifra récord en agosto constituye una anomalía notable. Si bien uno puede pensar que esto se debe a El Niño, la realidad es distinta. Samantha Burgess, directora estratégica de clima del Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Plazo Medio (ECMWF), explicó que este fenómeno añade calor al sistema oceánico sobre una tendencia de calentamiento que se ha mantenido durante décadas debido a la actividad humana. Como consecuencia de este proceso, la temperatura de los mares ya se ha elevado 0,8 °C, una variación que ayuda a entender por qué un episodio de El Niño puede llevar las temperaturas a niveles cada vez más extremos.El Niño fue reconocido oficialmente por la Organización Meteorológica Mundial en junio de 2026 y se caracteriza por un calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico tropical. Los pronósticos de Copernicus indican que este episodio podría alcanzar una intensidad excepcional, con su máxima fuerza estimada entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Esto deja margen para que las temperaturas oceánicas sigan elevándose. A este escenario se suma que los océanos han absorbido más del 90 % del exceso de calor generado por las emisiones de gases de efecto invernadero, acumulando una presión térmica que El Niño puede intensifica.Foto referencial: Magnific El aumento de la temperatura marina amenaza varios ecosistemas y modifica las condiciones de vida de numerosas especies. Las aguas cálidas de El Niño pueden desplazar las corrientes frías y perjudicar especies como la anchoveta peruana. Asimismo, favorecen el blanqueamiento de corales, alteran las cadenas alimentarias y disminuyen la capacidad del océano para retirar dióxido de carbono de la atmósfera. También hay riesgo de tormentas más intensas, lluvias extremas, mayor nivel del mar e inundaciones costeras. Además, podría reducir la capacidad del océano para regular el clima y aumentar la presión sobre las zonas costeras.
El último récord que acaba de alcanzar el fenómeno El Niño en lo que va del 2026
El último récord que acaba de alcanzar el fenómeno El Niño en lo que va del 2026











