El jueves 10 de septiembre se dará inicio al juicio oral en contra de Maickel David Villegas Rodríguez en la investigación por el secuestro y homicidio del militar venezolano disidente Ronald Ojeda.Ojeda vivía como refugiado en Chile y fue secuestrado en su hogar en un departamento de la comuna de Independencia por una facción del Tren de Aragua denominada Los Piratas, la madrugada del miércoles 21 de febrero de 2024.Nueve días después, el viernes 1 de marzo, su cuerpo fue encontrado en una maleta, sepultado bajo cemento, en una fosa de 1,4 metros de profundidad al interior de una toma de terreno de Maipú.De acuerdo a la indagatoria de la Fiscalía Metropolitana Sur y el Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH), desarrollada con apoyo de la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales Antisecuestros Metropolitana de la PDI y el OS-9 de Carabineros, Villegas, de 28 años actualmente, fue uno de los conductores que llegó la noche del secuestro al condominio en que vivía Ojeda.Durante la planificación, ejerció labores de vigilancia en la calle El Molino, en las afueras del condominio en que vivía la víctima y su familia.Usaba para ello un automóvil Chevrolet Sail que estaba pagando y en el que desarrollaba labores de reparto de pedidos para una empresa que prestaba servicios a Mercado Libre. En esas tareas, se coordinó con A.C., que era adolescente entonces y fue el primer condenado del caso.Cuando integrantes de Los Piratas, caracterizados como funcionarios de la PDI, llegaron en un Nissan Versa para irrumpir en el edificio y sacar a Ojeda desde su departamento en el piso 14, Villegas también concurrió con su automóvil. Fue detenido en Costa Rica, a cuatro meses del crimen, cuando intentaba ingresar a ese país desde Panamá por la vía terrestre. El 12 de julio de 2024, luego de su formalización en ausencia se inició el trámite para su extradición.Se presume que intentaba llegar a Estados Unidos. En ese país, en diciembre de 2024, fue detenido el Turko, líder de Los Piratas que llegó a Chile este viernes.Tras la formalización del Turko, el fiscal Héctor Barros se refirió a una llamativa acción en la que participó Villegas durante el rapto.“Lo que nos llamó mucho la atención, efectivamente, es que cuando ocurre el hecho, el imputado es trasladado a las fueras del condominio donde vivía la víctima y puesto hacia un vehículo que se encontraba estacionado en doble fila en ese momento con las luces apagadas, que era conducido en este caso por Maickel Villegas Rodríguez y un menor de edad que lo acompañaba”, recordó Barros.El fiscal explicó que allí procedieron a filmar un video que fue eliminado posteriormente, antes de ser enviado a un destinatario que desconocen. “Nosotros creemos que ese video fue enviado justamente con la finalidad de rendir cuenta de que se había realizado el secuestro en ese momento”, señaló el persecutor. El automóvil Nissan en el que se llevaron a Ojeda sufrió un desperfecto en el kilómetro 20 de la autopista Costanera Norte, en Renca, y eso obligó a sus captores a requerir la participación de Villegas para que sacara de allí a tres de los falsos policías y los llevara hacia San Bernardo. Ojeda, en tanto, fue subido a un Hyundai i10 en el que se trasladaban otros integrantes de la banda.En su trayecto de vuelta hacia el norte en su auto, unas horas después del secuestro, un pórtico de vigilancia lo registró. Cuando los investigadores pidieron los videos, lograron detectarlo en una bencinera cargando combustible.Allí, a la hora de cargar bencina, a cara descubierta, entregó su RUT para acumular puntos promocionales y pagó con su tarjeta.A los días, huyó del país.El juicio contra Villegas es en dos semanas y para el resto de la organización comienza el 20 de octubre.Hay seis sujetos que participaron directamente en el crimen que están con órdenes de detención pendiente y permanecen presumiblemente en Venezuela.
En dos semanas parte juicio en su contra: el rol del repartidor Maickel Villegas en el crimen de Ronald Ojeda - La Tercera
El sujeto fue uno de los conductores que llegó la noche del secuestro al condominio en que vivía la víctima. Realizó vigilancia, cobertura y apoyo en los traslados.








