Contenido automatizadoEl proyecto demostró que la infraestructura fotovoltaica puede convivir con la fauna local. Foto: iStock29.08.2026 10:50 Actualizado: 29.08.2026 10:50

El avance de las energías limpias suele enfrentar un dilema constante cuando requiere grandes extensiones de suelo. En las zonas desérticas del occidente de Estados Unidos, los terrenos ideales para captar radiación coinciden habitualmente con los ecosistemas de especies amenazadas por la expansión agrícola y las construcciones urbanas. LEA TAMBIÉN Ante esta problemática, una instalación fotovoltaica ubicada al oeste de Phoenix, en el estado de Arizona, puso a prueba una alternativa de conservación. El proyecto reservó un área operativa para convertirla en el nuevo hábitat de una colonia de búhos excavadores que habían sido desalojados de su entorno por una obra inmobiliaria.El modelo implementado en Sun Streams demuestra que la convivencia entre la tecnología fotovoltaica y la conservación animal es viable cuando los terrenos industriales se diseñan con criterios ecológicos desde su origen.Los búhos excavadores son pequeñas aves rapaces que anidan bajo tierra. Foto:iStockMedidas de adaptación para la colonia desplazadaLos búhos excavadores son pequeñas aves rapaces que nidifican bajo la superficie utilizando los túneles que abandonan mamíferos como las ardillas. Debido a la nivelación de terrenos para vías, cultivos y viviendas, estas cavidades desaparecen de forma sistemática, lo que ha provocado que sus poblaciones en territorio estadounidense hayan caído más de un tercio desde la década de 1960. LEA TAMBIÉN Para evitar un impacto mayor, la organización Wild at Heart requería reubicar a nueve parejas y a un macho que se encontraban en riesgo. Frente a esta necesidad, la compañía Longroad Energy dispuso de un espacio de aproximadamente 250 acres entre las plantas Sun Streams 2 y Sun Streams 3.La estrategia de reubicación y acondicionamiento del área contempló la ejecución de las siguientes acciones:Implementación de iluminación estratégica para atraer insectos hacia la zona.Construcción e instalación de 40 madrigueras artificiales adaptadas para las parejas.Colocación temporal de mallas protectoras en los accesos para evitar que las aves regresaran al terreno de origen.Instalación de sistemas de monitoreo con cámaras activadas por movimiento.Suministro asistido de roedores descongelados durante la etapa inicial de adaptación.Los búhos lograron poner huevos en estos lugares. Foto:iStockResultados de la reproducción bajo los panelesLas medidas de manejo biológico mostraron un impacto positivo al cabo de cuatro semanas, momento en que la totalidad de las hembras inició la postura de huevos. Para el cierre de junio de 2025 se contabilizó el nacimiento de 36 polluelos, de los cuales 29 alcanzaron la etapa de emplumamiento y salieron de los refugios durante los tres meses posteriores.El proceso de transición hacia la caza autónoma se confirmó con la presencia de restos de insectos en los desechos de las aves, lo que permitió retirar el alimento complementario a finales de agosto.Para julio de 2026, el seguimiento técnico difundido por 'Cronkite News' ratificó la consolidación del grupo. Las cámaras encargadas de inspeccionar 30 cavidades activas documentaron la presencia de cerca de 40 ejemplares establecidos en el sector. LEA TAMBIÉN Los retos de la ecovoltaica en terrenos intervenidosPese al éxito registrado con esta colonia, la evidencia científica advierte que la instalación de paneles no transforma de forma automática un espacio industrial en un refugio biológico. Durante la fase previa a la construcción de Sun Streams 2, los estudios ambientales obligaron a retirar a ocho búhos que habitaban originalmente ese lugar.El proyecto demostró que la infraestructura fotovoltaica puede convivir con la fauna local. Foto:iStockDe igual forma, una revisión académica sobre 54 investigaciones señala que las plantas solares pueden generar efectos negativos sobre la biodiversidad si se instalan en áreas naturales bien preservadas.Los beneficios ecológicos suelen presentarse cuando los proyectos se desarrollan en suelos previamente alterados y se integran medidas específicas para la fauna local. LEA TAMBIÉN Esta tendencia de integración, denominada ecovoltaica, abarca la siembra de flora autóctona, la creación de corredores biológicos, la apertura de pasos en los cerramientos y la adecuación de zonas de descanso o caza. Instituciones como el Laboratorio Nacional de Energías Renovables adelantan estudios enfocados en evaluar estos esquemas en convivencia con polinizadores y especies nativas.El caso analizado en Arizona muestra que el diseño consciente de la infraestructura permite que las áreas dedicadas a la generación de energía cumplan funciones ambientales complementarias.*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgada a medios de comunicación. Además, contó con la revisión del periodista y un editor.Más noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.