0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl regreso de Harry y Meghan Markle a Reino Unido, seis años después de instalarse en California, no será el único movimiento inesperado que se produzca estos días en torno a la familia real británica. Apenas unos días después de la llegada de los duques de Sussex junto a sus hijos, Sarah Ferguson prepara también su vuelta al país tras siete meses prácticamente desaparecida de la vida pública. La ex duquesa de York trata así de recuperar cierta normalidad después de uno de los periodos más delicados de su vida, marcado por la renovada atención sobre sus vínculos y los de su exmarido, Andrew Mountbatten-Windsor, con Jeffrey Epstein.Según ha adelantado The Sun y posteriormente ha confirmado People, Ferguson, de 66 años, tiene previsto instalarse de manera inminente en una vivienda de seis dormitorios y tres baños situada en los Home Counties, los condados que rodean Londres. La propiedad, que cuenta además con un anexo independiente, tendría un alquiler cercano a los 8.000 dólares mensuales y podría convertirse en su nuevo hogar en los próximos días.La decisión llevaba tiempo gestándose. Una fuente cercana ha explicado al diario británico que la ex duquesa tenía desde hace meses la intención de regresar, aunque encontrar una residencia adecuada ha retrasado sus planes. Durante cerca de dos décadas apenas había tenido que preocuparse por esta cuestión, ya que continuó compartiendo Royal Lodge con su exmarido pese a que ambos se divorciaron en 1996.Sarah Ferguson y el entonces duque de York en su último acto público antes de la polémicaGTRESSin embargo, su situación cambió radicalmente después de que Andrew perdiera sus títulos y tuviera que abandonar la residencia en medio de la creciente controversia por su relación con Epstein. Esta misma semana, parte de las pertenencias de Ferguson habrían sido recogidas de la vivienda que ocupa actualmente su exmarido en Sandringham para trasladarlas a su futuro domicilio.Refugio en los AlpesLa vuelta a casa de la británica supone también el final de un prolongado retiro voluntario. Durante los últimos siete meses, Ferguson ha mantenido un perfil extraordinariamente bajo mientras aumentaba la presión mediática sobre su pasado. Su paradero permaneció durante semanas rodeado de hermetismo hasta que fue fotografiada nuevamente esta primavera.Entre febrero y abril, la ex duquesa buscó refugio fuera del país y pasó parte de ese tiempo en los Alpes. Primero se alojó en el exclusivo Mayrlife Medical Health Resort de Altaussee, en Austria, donde, según el citado diario inglés, habría ocupado una suite cuyo precio rondaba las 2.000 libras por noche. Posteriormente se desplazó hasta Verbier, en Suiza, donde permaneció en un chalet propiedad de su antiguo compañero sentimental Paddy McNally.Su alejamiento coincidió con uno de los momentos más complicados para Andrew Mountbatten-Windsor. El antiguo príncipe fue detenido el pasado febrero, coincidiendo con su 66 cumpleaños, dentro de una investigación abierta después de la publicación de nuevos documentos relacionados con Epstein. En este contexto, las autoridades investigan, entre otras cuestiones, la sospecha de que hubiera compartido información confidencial con el financiero estadounidense. Pese a las graves acusaciones, Andrew ha negado reiteradamente haber cometido irregularidades y, hasta el momento, no ha sido acusado formalmente.Andaluza, afincada desde 2017 en Barcelona tras media vida en Madrid. Licenciada en Periodismo (UCM) con un Máster en Periodismo en Radio y Televisión. Redactora de la sección Gente y Televisión de La Vanguardia.