OpiniónLa cama no resuelve todos los problemas de una pareja, pero suele revelar muchos.Puede afectar su relación actual . Foto: istock29.08.2026 07:01 Actualizado: 29.08.2026 07:01 Hay discusiones que terminan en la sala y otras que simplemente cambian de habitación. La pareja puede declarar la paz, recoger los platos, apagar el televisor y hasta darse las buenas noches con cierta dignidad diplomática. Pero cuando llega la hora del catre aparece otra instancia judicial, menos proclive al archivo del proceso. El cuerpo, con memoria propia y pésima formación en relaciones públicas, suele recordar aquello que la boca decidió dar por superado.Por eso hay noches en las que uno de los dos considera razonable acercarse, tantear terreno, insinuar el aquello, mientras el otro permanece inmóvil con esa rigidez de quien no ha olvidado nada. Entonces comienza una negociación curiosa: una mano avanza, un hombro retrocede; aparece un beso exploratorio y luego la pregunta fatal: “¿qué pasa?”, como si nada hubiera ocurrido durante las horas anteriores.El asunto es que el deseo tiene poco talento para la obediencia. Puede haber cariño, costumbre e incluso ganas, pero si debajo de las sabanas siguen acostados el comentario hiriente, el reclamo, la indiferencia o la frase que “no era para tanto”, el mueble termina ocupado por más gente de la permitida. La memoria erótica tiene rarezas: puede olvidar aniversarios, pero conserva con precisión el tono con que alguien dijo “haga lo que quiera”.El delicioso depende más de lo que ocurre fuera de la cama de lo qu se piensa. Foto:ADNExiste, claro, las encamada de reconciliación. Una institución antigua y bastante eficiente. Dos personas pueden seguir jurídicamente disgustadas mientras la planta baja firma un tratado bilateral de emergencia, y eso, créanlo, funciona mejor que muchas mesas de diálogo: suele haber voluntad real de acercamiento y pocas intervenciones de terceros.Pero tiene límites, porque el aquello puede aliviar una pelea, acortar distancias y devolver complicidad. Lo que difícilmente consigue es borrar el desprecio, la humillación o el resentimiento acumulado. Hay conflictos que se resuelven magníficamente sin ropa y otros que necesitan algo menos cinematográfico: conversación, disculpas y cambio de conducta.También existe el error contrario: convertir la cama en tribunal y el sexo negado en mecanismo de castigo. Y ahí ya no hay deseo ni falta de deseo; hay poder. Y pocas cosas arruinan más el erotismo que utilizar el cuerpo como central de condenas.De hecho, en las parejas de larga duración, el delicioso depende más de lo que ocurre fuera de la cama de lo que se piensa. El tono cotidiano, la ternura, la atención, la admiración y sentirse todavía deseado construyen durante el día buena parte de lo que ocurre en la noche, porque el erotismo empieza bastante antes de quitarse la ropa.Algunas parejas se sorprenden cuando intentan encontrarse después de pasar semanas discutiendo. Foto:iStockPero, ojo, también puede morir antes. Quizá por eso algunas parejas se sorprenden cuando intentan encontrarse físicamente después de pasar semanas tratándose como socios de una empresa mal administrada. Se hablan para preguntar quién pagó el recibo, qué falta en la nevera y a qué hora toca levantarse. Luego esperan que, al apagar la luz, reaparezca, mágicamente, la sesión de manteniendo conyugal.Milagros de esa magnitud deberían tramitarse por otra dependencia. La cama no resuelve todos los problemas de una pareja, pero suele revelar muchos. Porque la boca puede decir “ya pasó”, sin embargo el cuerpo, puede pedir comprobantes. Hasta luego.ESTHER BALAC Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Cuando las ganas se acuestan bravas
La cama no resuelve todos los problemas de una pareja, pero suele revelar muchos.






