El Ejército y la Policía de Nepal intensificaron este sábado los operativos de rescate en los más de 11 proyectos hidroeléctricos que continúan incomunicados tras la avalancha glaciar del miércoles que inundó la cuenca del río Trishuli, donde se calcula que se encontraban al menos 933 operarios de los que no se tiene información desde entonces.Según informó la Oficina del primer ministro nepalí, desde primera hora de hoy los equipos trabajan en abrir la boca del túnel del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3 'A', donde podría haber centenares de personas atrapadas, aunque las malas condiciones meteorológicas están complicando las operaciones.Un equipo conjunto de 82 efectivos, entre los que hay 62 miembros del Ejército de Nepal y 20 de la Fuerza de Policía Armada y la Policía de Nepal, trabaja de forma continua para retirar capas de lodo y escombros y abrir la entrada del túnel, añadió el Gobierno.La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) recogió en su último boletín la enorme subida en la cifra de desaparecidos, que ya asciende a 2.426 sólo en el lado nepalí, impulsada por el registro de las personas que trabajaban en los proyectos eléctricos del valle del Himalaya, vitales para el suministro de todo el país.Riada mortalEl recuento conjunto de Nepal y China suma al menos 633 muertos y 2.980 desaparecidosAnte la magnitud del desastre, un equipo especializado de rescate procedente de la India ha llegado a la zona de Trishuli para realizar inspecciones en helicóptero sobre las áreas de Chilime y Langtang y sumarse a las operaciones en los túneles, las riberas y los pueblos según sea necesario.Hasta el momento, más de 350 personas y operarios han podido ser rescatados con vida de diversos complejos gracias a operaciones aéreas y despliegues por tierra. Sin embargo, la angustia de los familiares aumenta a medida que pasan las horas, mientras las autoridades locales califican la situación de extrema urgencia y solicitan mayor apoyo para llegar a los puntos más aislados.Por su parte, expertos chinos han considerado “controlable” el riesgo asociado a la represa natural formada tras la riada, aunque las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles nuevos desprendimientos.Según especialistas citados este sábado por la televisión estatal CCTV, la represa continúa desaguando de forma natural y su nivel de riesgo se ha reducido hasta el punto de que por ahora no consideran necesaria una intervención artificial sobre la barrera.La acumulación se formó al quedar bloqueado un cauce por materiales arrastrados por la riada, entre ellos hielo, rocas, fragmentos glaciares y lodo, una combinación que aumenta la inestabilidad de la barrera. Su superficie de agua ronda actualmente los 100.000 metros cuadrados, unos catorce campos de fútbol, según los últimos datos difundidos por medios estatales chinos.Riada en el HimalayaExpertos chinos consideran “controlable” el riesgo asociado a la represa natural formada tras la riadaLas autoridades mantienen una vigilancia permanente mediante radares, drones y otros equipos ante la posibilidad de que nuevos desprendimientos vuelvan a bloquear el cauce.La represa obligó el viernes a suspender temporalmente parte de los rescates cuando comenzó a desbordarse, aunque las operaciones se reanudaron posteriormente al disminuir el riesgo de una rotura brusca.Mientras, las tareas de búsqueda avanzan en el núcleo del paso fronterizo de Gyirong, que quedó completamente destruido por la riada y donde más de 50 bomberos realizan rastreos sistemáticos entre los restos de edificios y emplean nuevos equipos capaces de detectar posibles signos de vida hasta una profundidad de 20 metros de lodo, además de sondas para explorar espacios estrechos. Los trabajos continúan también para recuperar el acceso terrestre al lugar.Equipos de ingeniería habían despejado este sábado unos 2,5 kilómetros de la carretera nacional que llegaba al puerto y permanecían a unos 1,8 kilómetros del paso fronterizo, con 60 técnicos y 28 máquinas pesadas desplegados en el tramo.Sin embargo, las lluvias siguen condicionando el operativo: uno de los grupos que pretendía avanzar por la montaña tuvo que abandonar esa ruta por las condiciones del terreno y concentrarse en la apertura de la carretera, según CCTV.Nepal contabiliza 626 muertos y 2.426 desaparecidos, mientras China mantiene siete fallecidos y 554 personas sin localizar en Gyirong, por lo que los recuentos separados de ambas partes suman al menos 633 muertos y 2.980 desaparecidos.