ReseñaEl rescate de una película que estuvo a punto de ser archivada demuestra la vigencia de personajes clásicos de las caricaturas.En la cinta, Wile E. Coyote demanda a la empresa Acme y contrata a Kevin Avery, interpretado por Will Forte (d), como su abogado. Foto: Warner29.08.2026 02:01 Actualizado: 29.08.2026 02:01
Una mezquina maniobra financiera perpetrada en 2023 casi nos deja sin una de las mejores comedias surgidas del cine de Hollywood en los últimos tiempos. Ese año, la cúpula de los estudios Warner envió a un depósito Coyote vs. Acme, película ya terminada (costó casi 70 millones de dólares) porque, si la descartaba en vez de estrenarla, el estudio se aseguraba una importante reducción en el pago anual de impuestos. No importó que la idea de hacer esta película tuviera como coguionista y productor a James Gunn, el poderoso artífice de los proyectos de DC Comics en Warner. LEA TAMBIÉN Lejos de resignarse, varios integrantes del equipo técnico y artístico de la película (incluyendo a sus protagonistas), a quienes se sumaron fanáticos de los dibujos animados, hicieron campañas activas y ruidosas en redes sociales y otros espacios hasta lograr que Warner aceptara ofrecerla a otro distribuidor. Ese momento finalmente se logró (la compró Ketchup Entertainment), sobre todo para la felicidad de quienes descubrieron de niños las aventuras animadas del Correcaminos y el Coyote, y desde allí todo el extraordinario mundo creativo que conocimos como “los dibujos de la Warner” o los Looney Tunes, con Bugs Bunny y el pato Lucas a la cabeza. Coyote vs. Acme, estrenada esta semana en salas de cine, está dirigida sobre todo a las generaciones enteras que crecieron junto a estos personajes y que hasta hoy los siguen celebrando como ejemplos antológicos de comedia física, integrados a la historia más grande del género. El homenaje de la película a los artífices de esa magistral serie de cortos es total, empezando por el nombre del bufete (Avery, Jones & Maltese) del que surgirá el abogado defensor del pobre Coyote, quien por fin se decidió a demandar a la corporación Acme por las fallas en los productos que ha usado por años para intentar atrapar, sin éxito, al esquivo Correcaminos.Wile E. Coyote demanda a Acme por todas las veces que sus productos le fallaron. Foto:WarnerLe debemos sobre todo a Chuck Jones (creador y responsable de casi todas las aventuras animadas del Coyote y el Correcaminos) esa felicidad, pero también a Tex Avery, Michael Maltese y el resto de sus artífices (Robert McKimson, Isadore Freleng) en diferentes épocas de la historia de Merrie Melodies-Looney Tunes. LEA TAMBIÉN Si bien cuando una película suspende o cancela su estreno suele quedar la impresión de que se debió a dudas sobre su calidad, este no ha sido el caso de Coyote vs. Acme, que ha recibido críticas mayoritariamente positivas. Olly Richards, de la revista Empire, escribió que es “una comedia disparatada, ingeniosa e hilarante que bien merece la espera. Con Coyote vs. Acme, el gran ganador es el público”.Y Frank Scheck, de The Hollywood Reporter, reportó: “Es un placer informar que la película es una delicia hilarante, una de las mejores películas que combinan live action y animación en una historia que será atesorada por los fans de Looney Tunes (¿quién no lo es?), quienes estarán encantados de ver a sus personajes favoritos de dibujos animados regresar a la pantalla grande”.Los personajesAdemás de Wile E. Coyote como el demandante de Acme, la película va transformando al abogado Kevin Avery (interpretado por Will Forte), acostumbrado a tramitar demandas a través de arreglos y negociaciones, en un decidido litigante. En este caso, se enfrenta a una poderosa corporación y a un rival fuerte en los estrados judiciales, Buddy Crane (John Cena). Dos perfectas caracterizaciones que replican la eterna batalla en el desierto entre el hambriento Coyote y su ultraveloz presa, el Correcaminos.Wile E. Coyote y su abogado Kevin Avery, interpretado por Will Forte (d). Foto:WarnerDe otra parte, la película presenta un mundo en el que los personajes animados conviven con humanos de carne y hueso, y donde es posible que Peter Lorre (un casi olvidado héroe del mejor cine de terror clásico) tenga un inesperado (y longevo) romance con una venerable protagonista de los dibujos de la Warner. Desde allí se rescata y se actualiza de manera impecable la impronta original de todas estas brillantes aventuras animadas.Y no solo eso. Hay un montón de chistes compartidos por humanos y seres animados, brillantes en su concepción y ejecución desde la más perfecta estirpe de la comedia física (slapstick), con la que siempre se identificaron Jones y sus compañeros, en medio de una hábil intriga policial y las dinámicas y muy graciosas peripecias del juicio. LEA TAMBIÉN Todo está en su lugar, desde el lunático pato Lucas hasta el arrogante y presumido Gallo Claudio (Foghorn Leghorn), convertido en un altísimo ejecutivo de Acme, compañía definida de entrada como la gran villana del relato, con un chiste antológico directamente asociado a la maniobra de la cúpula de Warner que pudo haber terminado para siempre con la película.La película incluye varios de los personajes clásicos de los 'Looney Tunes' como el Gallo Claudio. Foto:WarnerLa película también reivindica a los personajes menos conocidos de la troupe animada de Looney Tunes y está dedicada, en los créditos finales, “a todos los que publicaron, compartieron, levantaron carteles y alzaron la voz cuando fue necesario. Esta película llegó a la pantalla grande gracias a ustedes”.Con información adicional de El Mercurio (Chile).‘Es un tema con el que la gente puede identificarse’: Lana CondorLa actriz Lana Condor interpreta a Paige Avery (i) sobrina del abogado Kevin Avery (d). Foto:WarnerLa actriz vietnamita-estadounidense Lana Condor, quien debutó en el cine como Jubilee en la película X-Men: Apocalipsis y luego encabezó la trilogía A todos los chicos de los que me enamoré, interpreta en esta nueva cinta a Paige Avery, sobrina del abogado que ayuda al Coyote a demandar a la corporación Acme.Aunque la historia utiliza cohetes, dinamita y el humor de los Looney Tunes, para la actriz el conflicto conecta con una sensación mucho más actual: la desconfianza hacia las grandes empresas y la dificultad de exigirles respuestas.“Al menos entre mis amigos y mi familia existe la sensación de que no hay transparencia ni claridad cuando se trata de las grandes corporaciones, y definitivamente yo también estoy dentro de ese grupo de personas que lo sienten”, explicó Condor en entrevista con El Universal (México).Para la actriz, la desventaja del Coyote frente a Acme es precisamente lo que permite que una caricatura creada hace varias décadas pueda reflejar frustraciones actuales. LEA TAMBIÉN “Es un tema con el que la gente puede identificarse. Creo que hará que las personas se sientan vistas y validadas, pero también quizá las anime a pensar que, si están enfrentando sus propios problemas, ese Goliat no tiene por qué parecer tan imposible y que también pueden hacer algo frente a él, como Wile E.”, agregó.Esa lectura cambia también la manera de valorar a un personaje como el Coyote, cuya desgracia siempre fue el chiste: durante décadas cayó de precipicios, explotó con dinamita y quedó aplastado por enormes rocas mientras intentaba atrapar al Correcaminos. El público se reía, la pantalla se iba a negro y comenzaba otra historia.Dave Green, director de la cinta, contó que precisamente ahí encontró la posibilidad de contar algo que los cortometrajes clásicos nunca habían mostrado: qué ocurre con Wile E. Coyote después de fracasar. “Toda la película es una exploración de Wile E. más allá de lo que hemos visto, pues tiene esta gran idea de contratar a un abogado que defiende personajes animados y luego tiene una especie de revelación: ‘Dios mío, yo no soy el problema. El Correcaminos definitivamente es un problema, pero no es el problema. El problema es Acme’”, expresó.El Universal (México). Ciudad de México. Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.











