El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, aclaró que no moverá la aguja de la construcción la decisión del ministro de Economía, Luis Caputo, de destinar $ 2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) al fondeo de bancos comerciales para nuevos préstamos hipotecarios. Sin embargo, destacó a PERFIL que la medida va en la dirección correcta. La propuesta que tienen para que la economía argentina crezca de forma ininterrumpida durante años.
—¿Cómo está el sector de la construcción hoy?
—A mediados de 2024 perdimos 120 mil puestos de trabajo y la actividad cayó 25%. Desde ese momento fueron dos años en que la actividad quedó amesetada en ese nivel. Los motivos: la casi nula inversión pública nacional; la obra pública provincial de aquellas centrales está ahora bastante más tranquila porque cayó la recaudación; y el aumento significativo del costo en dólares de la obra privada y la falta de créditos hipotecarios en volumen suficiente para que la clase media pueda acceder a su propia vivienda.
—¿El anuncio de Caputo sobre el FGS le da alguna esperanza de que pueda llegar a remontar al sector?
—El anuncio va en la dirección correcta. Nosotros venimos insistiendo hace ya bastante tiempo que el único lugar hoy disponible para que los bancos puedan descargar sus hipotecas, dado que en Argentina no tienen fondeo a largo plazo, es el FGS. Tiene aproximadamente US$ 75 mil millones y el grueso son bonos del Tesoro colocados por el Gobierno para financiar al Estado, pero hay un stock de acciones heredadas de la estatización, de las AFJP, que son cerca de US$ 15 mil millones. Nuestra propuesta es que vendan las acciones y con ese monto que descuenten hipotecas de los créditos que colocaron los bancos. Lo que estamos diciendo es que no solamente esto sirve para darles salida a muchas personas que podrían acceder a su propia vivienda, sino que además es una inversión mucho más segura tener una hipoteca que tener acciones de empresas privadas que eventualmente les puede ir mal. En todo el mundo, el grueso de la colocación de los fondos de pensión son justamente hipotecas.












