La discusión por el salario mínimo dejó en evidencia las distancias que separan hoy a sindicatos, empresarios y Gobierno a la hora de fijar un número que impacta de manera directa en los ingresos de los sectores más postergados del mercado laboral.
La reunión que debía definir la próxima actualización del piso salarial terminó sin acuerdo entre las partes, en un esquema que desde hace más de dos años queda, en la práctica, en manos de una decisión unilateral del Poder Ejecutivo.
El Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) es el piso salarial que debe percibir un trabajador por una jornada legal completa y funciona además como referencia para la actualización de programas sociales, prestaciones y subsidios.
En agosto, el monto vigente asciende a $376.600, luego de un incremento de 1,13% respecto de julio, un ajuste que quedó muy por debajo de la inflación del mes, que fue de 2,1 por ciento.
Ese cronograma de subas había sido definido en diciembre de 2025, cuando el Consejo del Salario tampoco logró un consenso entre las partes.











