No muchas personas considerarían un éxito verse obligadas a pagar 18.000 millones de dólares [unos 15.450 millones de euros] que no esperaban desembolsar cuando se despertaron esa mañana. Y, sin embargo, Meta podría describir como una especie de victoria el acuerdo logrado con 52 fiscales generales de EEUU para zanjar las denuncias interpuestas contra la empresa, propietaria de Instagram y Facebook, por generar adicción en los niños y llevar a la gente a engaño en lo que se refiere a la seguridad de los menores en sus redes sociales.
Meta niega haber hecho nada mal y pagará los 18.000 millones de dólares a lo largo de diez años. Una parte de esos pagos depende de que otras grandes tecnológicas no mencionadas en este caso también pongan de su bolsillo. La cantidad a pagar es calderilla para Meta, que solo el año pasado generó beneficios por unos 60.000 millones de dólares [unos 51.500 millones de euros].










