Detrás de la cámara que registra a Javier Milei en un plano picado permanente, Santiago Oría debió ensayar esta semana un movimiento atípico: atajar los penales de una descarnada interna palaciega. El realizador audiovisual del oficialismo, consolidado como Director de Realizaciones Audiovisuales de la Presidencia, quedó en el centro de las miradas tras una serie de cortocircuitos institucionales generados por bots mal programados que dejaron expuesta una discusión liberal en X. Los trascendidos sobre una supuesta reformulación de la matriz comunicacional del Gobierno ganaron espacio, exponiendo las tensiones que cruzarían el anillo de máxima confianza de la Jefatura de Estado. Primera foto de Santiago Oría con Javier Miilei, durante el rodaje de Pandenomics (2020). El cineasta dijo que, en aquella época, "no había poder, ni partido, ni estructura, ni perspectiva de nada". El escenario cobró relevancia luego de que PERFIL reveló este 26 de agosto la denominada "fatiga digital" del Poder Ejecutivo, un fenómeno de desgaste métrico expresado en la caída del impacto de las cuentas oficiales. En los pasillos de la Casa Rosada se especula con un presunto avance de la terminal de Karina Milei, orientada a dotar de un sesgo más doctrinario al relato gubernamental.