El mandatario publicó un video, tomado de la mano de su esposa, Ana Lucía Pineda - crédito @ABDELAESPRIELLA/X El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, visitó junto a su esposa, la primera dama Ana Lucía Pineda, la Casa de Nariño, sede presidencial en Bogotá, este viernes 28 de agosto de 2026. La jornada marcó su primer recorrido oficial por el palacio y un cambio en su decisión inicial de no despachar desde ese lugar, que había considerado convertir en museo.Durante la caminata, De la Espriella compartió un mensaje en su cuenta de X con el que detalló el significado personal y político de ese momento: “Caminar por los pasillos de la Casa de Nariño de la mano de mi esposa, la Primera Dama, tiene para mí un significado profundo: estamos comenzando juntos una nueva etapa de nuestras vidas, al servicio de Colombia”.PUBLICIDADEl mandatario también se expresó sobre la responsabilidad que asume con su familia y su equipo de gobierno. “Cada paso por esta casa nos recuerda la enorme responsabilidad que tenemos por delante, pero también la oportunidad extraordinaria de construir un nuevo comienzo para millones de colombianos”, escribió. El Gobierno reconsideró su plan inicial y mantendrá la Casa de Nariño como sede principal de la Presidencia por razones de seguridad y capacidad operativa - crédito @ABDELAESPRIELLA/XAdemás, reiteró su compromiso con el país y la necesidad de recuperar la confianza y la seguridad, porque, según dijo, los colombianos “queremos una Colombia que vuelva a creer, que recupere la esperanza y la seguridad, que avance con orgullo y que mire el futuro con la certeza de que sus mejores días están por venir”.PUBLICIDADTras los primeros días de su mandato, De la Espriella decidió utilizar la Casa de Nariño como sede principal, tras comprobar que el Palacio de San Carlos no contaba con las condiciones de seguridad y comunicación necesarias para la gestión presidencial, especialmente luego del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el país. El mandatario cerró su mensaje con un llamado a la unidad y el optimismo: “De la mano, con los pies firmes en la tierra y el corazón puesto en Colombia, comenzamos este nuevo camino para Colombia”.El presidente de Colombia, Abelardo De la Espriella, despachará desde las regiones, pero en Bogotá lo hará desde la Casa de Nariño - crédito Fernando Vergara/APEl presidente retomó el palacio presidencial como sede principal de la Presidencia en Bogotá, y esta decisión supuso un giro respecto a su plan inicial de trasladar la oficina presidencial y convertir la histórica sede en un museo abierto al público.PUBLICIDADY es que durante sus primeras semanas de gobierno, De la Espriella y su equipo constataron que la Casa de Nariño ofrece mejores condiciones para el funcionamiento institucional, al contar con salones, oficinas, sistemas tecnológicos, controles de acceso y áreas acondicionadas para el trabajo de los equipos del Departamento Administrativo de la Presidencia, comitivas ministeriales y asesores, así como para la realización de consejos de ministros, encuentros diplomáticos y alocuciones presidenciales. También tiene helipuerto, lo que mejora la seguridad y la movilidad del presidente y su equipo. La Casa de Nariño tiene helipuerto, y eso facilita la seguridad y movilidad de funcionarios del Gobierno - crédito @JohanaOsorioM_/XEn contraste, la ubicación del palacio de San Carlos en el centro histórico de Bogotá complica los desplazamientos, genera cierres en calles aledañas y limita el espacio para recibir simultáneamente a delegaciones y equipos de trabajo. Aún así, este palacio continuará siendo sede alterna para reuniones y actos oficiales, mientras la operación diaria del Ejecutivo se concentrará en la Casa de Nariño.PUBLICIDADEl Gobierno realiza adecuaciones en la residencia presidencial para fortalecer la infraestructura y garantizar el desarrollo de las actividades administrativas, logísticas y de seguridad. Además, se mantiene el propósito de ejercer funciones desde diferentes regiones del país y de habilitar parcialmente la Casa de Nariño como espacio abierto al público, sin afectar sus funciones esenciales como sede del Ejecutivo.De la misma manera, continúa la intención de acondicionar parte del complejo presidencial para actividades culturales abiertas al público.