En el t�rrido mes de agosto de 2021, una misionera advierte a Catalina Davis de que podr�a estar pose�da. �Pose�da?, dir�n los esc�pticos. �Qui�n puede culparlos? Lo de que Satan�s invada el cuerpo de alguien es... �rocambolesco? �Ins�lito? Disparatado, como m�nimo. Para la grand�sima mayor�a, al menos. Pero no para todos. No para quienes dicen haber estado pose�dos, menos todav�a para quienes se han sometido a un exorcismo, para quienes han asistido a decenas de ellos y, sobre todo, para los exorcistas que se enfrentan al ‘demonio’ en su d�a a d�a. Uno pensar�a que las personas que dicen haber visto al diablo con sus propios ojos escasean. Quiz�s, simplemente, no han sabido d�nde buscar.Quien pregunte a Catalina Davis —chilena enraizada en Espa�a— y no se deje intimidar por relatos escabrosos obtendr� una historia... dir�a que �nica, aunque eso no ser�a del todo cierto. �En el momento de la posesi�n, perd� el dominio voluntario total de mi cuerpo. El demonio toma el control: puede mover tus extremidades o hablar a trav�s de ti. Yo tuve contorsiones y una fuerza f�sica que no me correspond�a�, asegura.El testimonio de Davis es uno de los cientos de casos relacionados con supuestas influencias demon�acas atendidos en Espa�a en lo que va de siglo XXI. La mayor�a no pasa de consultas, procesos de discernimiento, oraciones de liberaci�n o acompa�amiento espiritual: seg�n datos del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, en Espa�a se celebran entre cuatro y cinco exorcismos formales al a�o. Para quien se pregunte qu� es realmente una posesi�n o de qu� hablamos cuando hablamos de exorcismos, tranquilos: el cine y la literatura de terror no siempre han ayudado a aclararlo. (Las probabilidades de toparse con un cuello rotatorio son, por suerte, nulas).Para saber m�sSeg�n la Iglesia cat�lica, una posesi�n ocurre cuando Satan�s —o varios demonios— toma el control del cuerpo de una persona. El exorcismo es el ritual mediante el que un sacerdote autorizado intenta liberarla. A mandarla a paseo, de vuelta al inframundo. O eso espera. No todo lo que llega a un exorcista termina, sin embargo, en un exorcismo: la Iglesia distingue varios grados de influencia demon�aca —infestaci�n, obsesi�n, vejaci�n y posesi�n— y reserva el llamado exorcismo mayor para esta �ltima. En el caso de Catalina, la frontera entre las oraciones de liberaci�n y el exorcismo, dice, se desdibuj� aquella tarde.�Al principio te preguntas: "�Estar� loca?"�, cuenta la chilena. Su historia de terror transcurri� de la siguiente forma, dice. Lo cuenta sin rodeos ni complicaciones: comenz� con una oraci�n de liberaci�n y termin� en un exorcismo de tres horas.Pero, aparquemos a Davis, por el momento.Durante d�cadas, la figura del exorcista fue casi invisible dentro de la Iglesia espa�ola. En 2011, solo el 26% de las di�cesis contaba con uno. Pero algo empez� a cambiar: en 2018, 26 de las 70 di�cesis en Espa�a hab�an nombrado oficialmente a un exorcista. Hoy, Espa�a cuenta con 37 sacerdotes exorcistas.En la majestuosa y g�tica catedral de Oviedo, un tipo m�s bien bajito y entra�able aguarda en una de las naves colaterales. Estamos en pleno verano, pero la Catedral, regia y oscura, ofrece una frescura agradecida. El hombre en cuesti�n, de 84 a�os, viste de negro de pies a cabeza, salvo por un cuadradito blanco en el cuello que hace saber que pertenece a ese paisaje. Es el Padre Benito, de�n y penitenciario de la catedral. Y exorcista. Aunque esto �ltimo lo tiene m�s asumido de lo que uno esperar�a.El padre Benito.NACHO VELAARABA PRESSMientras algunos curiosos visitan la catedral y los devotos ofrecen sus plegarias, Benito nos dirige a su oficina, que es, a su vez, despacho, sala de estar... y sala de exorcizar. Hablemos de exorcismos, pues; hablemos del demonio. Antes de empezar, le dice al fot�grafo con una risita: �Haz buenas fotos para compensar, que luego contar� cosas que asustar�n a la ni�a�. No defraud�."Dale la mano al demonio, que te coger� el brazo". Primera advertencia -y consejo- del padre Benito.�El demonio es real o es una met�fora? El demonio existe y act�a. Hoy en d�a, muy poca gente cree en �l; piensan que es una creencia de la Edad Media. Pero muchas de las cosas que suceden ocurren porque �l est� venciendo. Es un �ngel ca�do que odia a Dios y act�a como tal.�C�mo sabe que una persona est� pose�da?Lo primero que hay que hacer es discernir si se trata de un desorden psiqui�trico o psic�tico. Cuando veo indicios, solicito el informe de un especialista. Si se descarta una causa psiqui�trica, empiezan a aparecer otros elementos que reflejan, seg�n mi experiencia, la acci�n extraordinaria del demonio.�Qu� es lo primero que intenta averiguar para discernir el origen de esas influencias demon�acas? Pregunto cu�nto tiempo llevan as� y si han participado en pr�cticas de esoterismo, ocultismo, la Nueva Era o Reiki. Es tremendo lo mucho que cala, especialmente en la gente joven."Hoy todav�a tengo que frotarme los ojos, porque hay cosas que simplemente no puedo explicar"Jos� Miguel Gaona, psiquiatraEn Espa�a, seg�n el Bar�metro de la Fundaci�n Pluralismo y Convivencia, el 31% de los j�venes de entre 18 y 24 a�os cree en alg�n tipo de realidad espiritual o fuerza vital; un 29% dice creer mucho o bastante en la astrolog�a y un 23%, en la videncia. Creer en las energ�as, en la carta astral o en la reencarnaci�n ya no arquea cejas como hace apenas una d�cada.Aqu� Davis tiene mucho que contar. �Crec� en un entorno supersticioso: mis padres cre�an en los presentimientos y en los sanadores, mi t�a echaba las cartas, y desde muy joven empec� a practicar lo que se conoce como magia blanca. No sab�a que estaba cavando mi propia tumba espiritual�.Para el padre Benito, esas pr�cticas pueden abrir la puerta �al mal�. Davis, por su parte, sit�a el origen de su historia en una mezcla de conductas destructivas, terapias alternativas y, finalmente, la mediumnidad. �Ya ten�a cierta sensibilidad, ciertos "dones", y al empezar a practicar la mediumnidad con asiduidad, todo empeor� de golpe. Eso sent� las bases para mi posesi�n demon�aca�. La primera vez que alguien le recomend� acudir a un exorcista fue el mismo d�a en que asisti� a un retiro cat�lico, donde —dice— comenz� su conversi�n. �All� le cont� a una misionera que ten�a "dones" y que era m�dium. Sin dudarlo, me aconsej� buscar un exorcista�.En pleno centro de Madrid, el doctor Gaona visita a pacientes a diario. Es neuropsiquiatra, ha sido forense y es autor de cuatro libros en los que asegura que ha investigado con lupa los misterios que la ciencia no puede explicar. Durante los cinco a�os que le ha tomado dar forma a su �ltimo proyecto, Posesi�n (La Esfera de los Libros), se ha sometido voluntariamente a experiencias que, para otros, podr�an ser r�plicas de sus peores pesadillas. Gaona dice haber presenciado m�s de una decena de exorcismos —cada uno se divierte como buenamente puede—.�A m�, lo que me interesaba, era ese m�nimo porcentaje que la psiquiatr�a no pod�a explicar�, dice. Y sigue:�Resulta sorprendente que en pleno siglo XXI sigamos exorcizando a personas, pero lo m�s inquietante es cuando estos exorcismos realmente funcionan�.�Le juro, doctor, que no era yo�, le dicen a veces sus pacientes. La frase conduce a Gaona a una pregunta: �cu�ntos yoes albergamos dentro de nosotros mismos?�Usted cree en el diablo? [Silencio] Como forense...es como si fueras quitando capas a una cebolla, a una realidad, para intentar comprenderla. Llega un momento en el que no sabes por d�nde seguir. Estoy intentando saber qu� demonios pasa. Media vida dedicada a la psiquiatr�a no basta para explicar lo que Gaona asegura que ha presenciado: una chica que escupe clavos o una ni�a que levita, por ejemplo.�Hoy todav�a tengo que frotarme los ojos, porque hay cosas que simplemente no puedo explicar�, dice. �En una ocasi�n, una chica empez� a escupir clavos. En otra, vi a una persona elevarse unos cent�metros del suelo, con los brazos en cruz�.Gaona no es el �nico que dice haber presenciado escenas dif�ciles de explicar. Benito tampoco se queda corto. Solo que, a diferencia del psiquiatra, �l no observa el fen�meno desde la distancia: batalla en primera fila. Y el miedo, dice, hace tiempo que dej� de ser un problema.�En uno de mis �ltimos casos, una chica joven manifestaba una voz absolutamente distorsionada que dec�a: "Se me ha entregado, se me ha entregado". Al usar el agua bendita sobre ella, la chica salt� de la silla y se escondi�. En otros casos, el demonio —o los demonios— que, seg�n Benito, atormentan a la persona deciden dirigir sus amenazas contra �l.�Una vez el demonio asegur� que me matar�a en tres meses: "En tres meses te matar�", dec�a la persona, una vez m�s con una voz totalmente distorsionada. Y yo dije: ‘Bueno, pues muy bien. Te esperar� en el cielo’�, recuerda con una parsimonia apabullante. Y contin�a: �En otro caso, la persona miraba el hisopo y dec�a que me quer�a matar d�ndome con �l en la cabeza�.La primera vez que Gaona presenci� un exorcismo, hace unos 20 a�os, estaba convencido de que se trataba de una enfermedad mental. No era una conclusi�n descabellada: entre el 97% y el 99% de los casos tienen, seg�n explica, un origen psiqui�trico. Los trastornos delirantes, los brotes psic�ticos y ciertos tipos de depresi�n pueden confundirse con una supuesta posesi�n demon�aca. Benito, por su parte, calcula que solo el 10% de los casos que llegan a su despacho son �posesiones reales�. Lanzarse a tratar con el �mal� cuando el �mal� nunca ha estado ah� para empezar ser�a un aut�ntico desprop�sito."La primera victoria del demonio es convencernos de que no existe" Padre BenitoCient�ficamente hablando, �el ritual del exorcismo en s�, por qu� funciona? El exorcismo existe al cien por cien. Los s�ntomas que experimentan algunos pose�dos son compatibles con los descritos por la Iglesia. Cuesti�n aparte es la �ndole sat�nica o diab�lica de la posesi�n, donde entramos en un mundo simb�lico muy profundo: el universo de creencias y rituales con el que distintas culturas han tratado de explicar lo que escapa a la raz�n. El sacerdote no sabr�a decir cu�ntos exorcismos realiza al a�o. �Muchos�, responde, casi socarr�n, como si la pregunta fuera demasiado obvia. Entonces se gira, abre un armario y saca un peque�o mont�n de agendas. Las hay fechadas hasta 2028. Todas est�n repletas de nombres y citas. �No todo son exorcismos, claro, pero muchas de estas citas s�. Hay que tener en cuenta que el proceso con una persona puede durar dos o tres a�os. Despu�s, cuando ya lo han superado, les proponemos un plan de acompa�amiento espiritual�.No siempre, explica el padre Benito, la persona es consciente de estar sufriendo una influencia espiritual. Seg�n su experiencia, esta puede manifestarse en forma de �pesadillas brutales, obsesiones, s�ntomas f�sicos inexplicables o dolores durante la oraci�n�. Buena parte de su tiempo lo dedica a acompa�ar a personas que aseguran sufrir lo que la Iglesia denomina �influencias demon�acas�. Quienes suelen acudir a �l, explica, son personas �con una voluntad m�s d�bil o que atraviesan un momento de necesidad afectiva, que necesitan ser acariciadas, en sentido coloquial�. En su visi�n, el demonio no act�a al azar: �Busca a las mejores personas para debilitar la causa de Dios�. Pero, seg�n explica, muchas veces existe un primer acercamiento voluntario por parte de la persona. Repite: �Basta con darle la mano�.Dar con un exorcista dispuesto a hablar abiertamente sobre su ministerio es algo parecido a encontrar un tr�bol de cuatro hojas. La Iglesia cat�lica no niega la existencia del demonio: el catecismo reconoce el exorcismo como una pr�ctica de la Iglesia y reserva el llamado �gran exorcismo� a sacerdotes autorizados por el obispo, despu�s de descartar una enfermedad. El papa Francisco lleg� a decir en 2014 que �el diablo tambi�n existe en el siglo XXI�. Pero una cosa es reconocer al demonio y otra hablar de �l.El exorcismo sigue siendo un asunto inc�modo, incluso dentro de la propia Iglesia. El de�n considera que la instituci�n �no habla lo suficiente� sobre el tema. Jos� Miguel Gaona coincide, aunque desde otro lugar: dice que la Iglesia cat�lica muestra �inter�s a medias� por una realidad que, a su juicio, sigue afectando a muchas personas. Y, fuera de ella, el asunto tampoco goza precisamente de buena prensa. El morbo y el sensacionalismo que rodean a los exorcismos han hecho del ministerio un tema casi proscrito. La cabeza giratoria de la ni�a de El exorcista y la gigantesca hip�rbole cinematogr�fica de William Friedkin tampoco han ayudado demasiado. �El gran drama de la posesi�n es que sigue siendo un tema tab��, resume Catalina Davis.Para ella, la historia no termin� con aquel primer exorcismo. Durante a�os tuvo que compaginar lo que, seg�n cuenta, estaba ocurriendo con una vida aparentemente normal: �No puedes pedir una baja laboral diciendo que est�s sufriendo una posesi�n. Tampoco puedes ir cont�ndolo a todo el mundo porque te tachan de loca�.De vuelta en el despacho del padre Benito, la pregunta es otra.PREGUNTA: �Qu� reza cuando necesita fuerza?(...)En vez de responder, el padre Benito se levanta y, sin mediar palabra, vuelve a abrir el armario y saca su Manual. Merece la may�scula, s�. Es un peque�o libro rojo, de bordes desgastados y p�ginas amarillentas. Un libro cansado. Un libro que ha visto cosas. En la portada, en may�sculas, puede leerse: Ritual de exorcismos. �Primero saludamos, charlamos un rato, les animo y rezamos juntos. No es algo m�gico. Tampoco puedo asegurarles que ma�ana vaya a terminar, pero s� que la Iglesia entera va a orar por ellos. Les pido que luchen, que recen cada d�a el padrenuestro y el avemar�a y que no crean en el enga�o de sus pesadillas�.�Nosotros solo somos instrumentos, no protagonistas�, advierte el de�n.�Qu� le dir�a a alguien que piensa que el demonio no existe?Le dir�a que esa es la primera victoria del demonio.