En la plataforma de los hangares de FAdeA hay una placa que marca el sitio donde, el 8 de abril de 1987, se levantó el altar para la misa que el Papa Juan Pablo II celebró durante su visita a Córdoba, ante 650 mil personas. La placa se encuentra en un sector de acceso restringido que no forma parte de la circulación habitual de los trabajadores.

Por esa razón, para muchos empleados de la fábrica su existencia era conocida solo a través de los relatos de quienes vivieron aquel momento. El interés y la curiosidad llevaron a un grupo de trabajadores a volver sobre esa historia y recuperar una placa que, desde hace 39 años, es testigo de un episodio singular para Córdoba y el país.

Una historia que circulaba de boca en boca

La iniciativa permitió recuperar los recuerdos de quienes estuvieron presentes en aquella jornada y volver a mirar un espacio de FAdeA que forma parte de su patrimonio histórico. Pablo Area, del cuartel de bomberos de FAdeA, participó de la búsqueda y contó cómo vivió el hallazgo. "Para muchos de nosotros la placa era casi como una leyenda, pero tenemos compañeros que sabemos que estuvieron ahí, que fueron parte", relató.

"Verla fue como confirmar que lo que se vivió no se perdió, y fue lindo compartir un recuerdo y poder demostrar que nuestra fábrica tiene una historia de la que todos deben saber", agregó Area.