0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl socavón del Putxet será mucho más que una crisis de verano para una parte de los vecinos desalojados. Los que viven en los tres bloques más cercanos al punto crítico seguirán fuera de sus casas hasta principios del año que viene. Otra finca sí que podrá regresar a principios de octubre, que se sumará a las otras cuatro que fueron volviendo las semanas posteriores al incidente.Los tres bloques que conforman la zona cero son los de la calle Teodora Lamadrid, 3 y Rubinstein 2 y 4. En total, son 18 familias afectadas y siete comercios, entre ellos la pizzería Verona, en cuyo baño se abrió el suelo y levantó todas las alarmas. Representan alrededor del 20% de los desalojados inicialmente. “Deberán esperar unos meses hasta que se acaben las obras de consolidación”, ha anunciado la delegada del Govern en Barcelona, Pilar Díaz, que se ha convertido en la inesperada portavoz de esta crisis.Técnicos del departamento de Territori y del Ayuntamiento de Barcelona se reunieron ayer con el grupo de afectados para comunicarles la situación. Según el director general de Infraestructuras de Movilidad, Ramon Ramírez, “se lleva trabajando todo el verano 24/7 en los trabajos de consolidación del terreno, pero la complejidad impide que se pueda dar por resuelto hasta principios del año que viene”.La situación obliga a mantener la tuneladora parada, lo que hace saltar por los aires el calendario que tenía la Generalitat para culminar la perforación del túnel de la L9 el año que viene. El kilómetro que le queda a la máquina Hospi hasta llegar a Lesseps será vigilada con lupa. Primero avanzará 20 metros hasta llegar a la futura estación de El Putxet y allí se decidirá cómo se afronta el trabajo restante.Redactor de La Vanguardia especializado en infraestructuras, movilidad y urbanismo. También escribe de ferias y congresos. Antes siguió la actualidad de l'Hospitalet y el Baix Llobregat, donde está ligado a proyectos de información local