Ron DeSantis reabrió en Florida el debate entre seguridad y privacidad por la expansión de las cámaras automatizadas de lectura de matrículas. (EFE/Giorgio Viera/Archivo)La expansión de las cámaras automatizadas de lectura de matrículas en Florida volvió a poner en debate los límites entre seguridad y privacidad después de que el gobernador Ron DeSantis advirtiera que “los lectores de matrículas” están “fuera de control” y reclamara una reforma legal.El foco de la discusión está puesto en el uso de la tecnología de Flock, que ya no se limita a funciones como el cobro de peajes y hoy forma parte de esquemas de vigilancia criminal a nivel local.El gobernador Ron DeSantis sostuvo que el crecimiento de este sistema fue demasiado rápido y que la falta de controles abre la puerta a abusos. “Creo que esto, estas cámaras, los lectores de matrículas, está fuera de control”, afirmó en una conferencia de prensa esta semana.PUBLICIDADEn ese marco, diferenció el uso histórico de este tipo de herramientas para peajes del despliegue actual con fines de seguridad. “Ya no se utiliza para el cobro de peajes por matrícula o cosas así, sino para vigilancia criminal real”, dijo. También precisó que esa tarea recae “en su mayoría, en los departamentos de policía y las oficinas del Sheriff”.El gobernador advirtió que las cámaras Flock y los lectores de matrículas están fuera de control y reclamó una reforma legal. (AP Foto/Alex Brandon, Archivo)DeSantis remarcó que acompaña el uso de tecnología para combatir delitos, pero rechazó la vigilancia generalizada sobre personas que no están bajo investigación. “Estoy totalmente a favor de que las fuerzas del orden tengan herramientas para poder responsabilizar a los delincuentes”, señaló. A la vez, marcó un límite: “No quiero que esto se convierta en un estado de vigilancia”.PUBLICIDADEl gobernador también vinculó el debate con su intento de impulsar una regulación más amplia sobre inteligencia artificial. “No quiero estar en una situación donde estas compañías tecnológicas, un puñado de compañías tecnológicas, sepan todo sobre ti y sepan adónde vas”, advirtió. Según planteó, ese escenario “va a empeorar mucho a menos que tengamos algunas protecciones para la gente en Florida”.Para DeSantis, el problema no puede resolverse solo con decisiones administrativas porque el despliegue de estas cámaras ocurre sobre todo a nivel local. “La única forma de abordarlo es legislativamente”, sostuvo. Y agregó que “se va a necesitar que la legislatura proporcione protecciones para la gente”.PUBLICIDADEl gobernador también mencionó casos que, a su juicio, reflejan el riesgo de usos indebidos. “Cuando veo que un agente de policía usa esto para seguir, por ejemplo, a una exnovia, digo: ‘¿Qué demonios está pasando?’”, afirmó, en alusión a posibles abusos individuales con acceso a los sistemas.Además, consideró que la velocidad de expansión del esquema justifica la preocupación pública. “Esto ha sucedido muy rápido. Creo que la gente tiene motivos para estar preocupada”, dijo.Las cámaras de Flock emplean inteligencia artificial para registrar matrículas de vehículos y asociarlas con imágenes, ubicación y hora del paso por un punto determinado. A diferencia de otros lectores más acotados, su uso permite reconstruir desplazamientos a partir de múltiples registros distribuidos en distintos lugares.PUBLICIDADDeSantis distinguió el uso de lectores de matrículas para peajes del despliegue actual de vigilancia criminal en manos de policías y oficinas del sheriff. (REUTERS/Brian Snyder)La herramienta se presenta como apoyo para investigaciones criminales y localización de vehículos sospechosos. El punto más sensible del debate no es solo la captura de datos, sino la posibilidad de almacenar esa información y cruzarla de forma amplia entre distintas agencias.En Florida, la mayor parte de esta infraestructura está en manos de departamentos de policía, oficinas de sheriff y gobiernos locales. DeSantis dijo que pidió un informe sobre el uso en agencias estatales y sostuvo que la presencia allí “es mucho menor” que en el plano local.Esa dispersión complica la supervisión centralizada y refuerza el reclamo por una ley estatal que unifique criterios.El gobernador indicó que analiza el caso de New Hampshire como posible referencia para avanzar con restricciones o límites sobre el uso de estos dispositivos. Según explicó, ese estado adoptó medidas vinculadas con el uso de lectores automatizados en derechos de paso estatales.PUBLICIDADLas cámaras Flock usan inteligencia artificial para registrar matrículas, imágenes, ubicación y hora, y permiten reconstruir desplazamientos de vehículos. (REUTERS/Brian Snyder)DeSantis planteó que ese modelo podría servir como “un buen punto de partida” para Florida, en un contexto donde la expansión tecnológica avanzó más rápido que la regulación.El debate no gira únicamente sobre la utilidad policial de las cámaras, sino sobre el alcance de la vigilancia sobre la población general. DeSantis sintetizó esa diferencia con una fórmula directa: “Perseguir criminales, genial. Hagámoslo todos. Pero rastrear los desplazamientos de los ciudadanos comunes de Florida y cómo se usa esa información, eso es otro cantar”.La discusión quedó instalada en la agenda pública y apunta a crecer en la legislatura estatal, donde el eje será definir hasta dónde puede avanzar el uso de estas herramientas sin afectar la privacidad de los residentes.PUBLICIDAD