Con una serie de cambios que no modifican su esencia, pero sí su eventual impacto en la ciudad, la sociedad Santiago Music Hall SpA, propiedad de la familia Geniso, retiró su proyecto de centro de eventos musicales en Ñuñoa de su trámite ambiental a sólo un mes de haberlo dado a conocer y lo reingresó un par de semanas después.Carlos Geniso es socio de DG Medios, la productora de eventos musicales que en 2019 se asoció con la multinacional Live Nation, que hoy también controla la sociedad concesionaria del Arena Santiago, el centro de eventos del Parque O´Higgins que cambiará su nombre de Movistar Arena a Santander Arena en septiembre.El 11 de mayo de 2026, la empresa había ingresado una consulta de pertinencia al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) del proyecto denominado “Music Hall Ñuñoa”, situado sobre la actual estación Ñuñoa del Metro, en la esquina de Irarrázaval y Pedro de Valdivia. Lo que buscaba era preguntarle al SEA si la iniciativa de una nueva sala de conciertos en el corazón de la comuna santiaguina debía ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), lo que implica un estudio previo de sus repercusiones y la obligación de consultar la opinión de las comunidades vecinas.Sólo una semana después, el SEA recibió dos cartas de vecinos exigiendo que el proyecto debe ingresar al sistema, dado “su masivo impacto” en los barrios adyacentes, en especial por la alta carga de visitantes y su lógico efecto en transporte y estacionamientos.“El análisis pormenorizado de los antecedentes técnicos disponibles permite constatar la configuración de externalidades e impactos ambientales de carácter significativo, los cuales desbordan el alcance de una consulta de pertinencia. Atendida la naturaleza excepcional y meramente declarativa de esta vía, ella resulta procedimentalmente insuficiente para canalizar, evaluar e integrar de manera formal las observaciones de la comunidad afectada”, dijo la carta firmada por Camila Donoso, vicepresidenta del Consejo Comunal de Organizaciones de la Sociedad Civil (Cosoc) de Ñuñoa.Tras revelarse estas misivas, el 1 de junio el titular del proyecto se desistió de la consulta de pertinencia, aunque adelantó que la reingresaría.Y el 7 de julio cumplió, pues volvió a hacer la consulta al SEA. Pero con varios cambios de su proyecto original. Incluso con un nombre nuevo. Y con elementos que respondían a las quejas de las comunidades vecinas.12 Mayo 2026