Estados Unidos presionó al Gobierno para que el país reduzca los aranceles a los productos norteamericanos. La exigencia llegó a través del Representante Comercial Adjunto de Donald Trump, Jeff Goettman, que mantuvo este jueves una reunión en Buenos Aires con el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo, como parte de una gira regional que también incluyó Chile.

En un comunicado oficial difundido este viernes, se lee: “Estados Unidos seguirá honrando sus compromisos y entiende que el gobierno argentino ha hecho avances significativos y tiene la intención de cumplir también los suyos, incluyendo la reducción de aranceles a bienes estadounidenses”. El mensaje también descartaba “la notable transformación económica y fiscal de la Argentina” bajo la gestión libertaria y celebró la oportunidad de “profundizar la relación económica” entre ambos países.

El reclamo de EE.UU. es porque la Argentina tiene una tarea pendiente y puntual: bajar sus propios aranceles a los productos norteamericanos, un compromiso asumido en el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproca (ARTI) que ambos países firmaron el 5 de febrero pasado en Washington.

El ARTI establece la eliminación inmediata de aranceles sobre 221 productos estadounidenses y una reducción al 2% en otros 20 ítems, y debía entrar en vigor 60 días después de que cada país completara sus procedimientos internos. Ese plazo venció el 30 de abril sin que el Gobierno enviara el texto al Congreso para su ratificación, una demora que en un primer momento se explicó por fallos judiciales en EE.UU. que cuestionaron las facultades del propio Trump para fijar aranceles por decreto, y que se destrabó recién cuando Washington confirmó de manera provisoria un arancel del 10% para las exportaciones argentinas, sensiblemente menor al que rige para Brasil.