0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialUn grupo de 128 empresas, entre las que se encuentran muchas tecnológicas, y en la que participan consultoras y bancos han firmado una carta abierta titulada Un llamamiento a la acción colectiva en materia de ciberdefensa en la que afirman que, en los próximos meses, los ciberataques basados en la inteligencia artificial “se generalizarán y se volverán mucho más sofisticados a medida que los modelos de todo el mundo ganen en capacidad”, por lo que empresas y servicios públicos como hospitales, plantas de tratamiento de aguas y hasta la infraestructura que sustenta internet “están en peligro”. Sostienen que todavía hay margen de maniobra temporal para intentar poner remedio a la situación. La gran paradoja es que creadores de IA como OpenAI, Anthropic, Google y Microsoft participan en la iniciativa.Los firmantes reclaman prioridad para la ciberdefensa contra los ataques basados en IA y un acceso de las empresas y servicios esenciales a “las vulnerabilidades más peligrosas”. “Verifiquemos las correcciones y compartamos lo que funciona para que otros puedan aprovecharlo –proponen–. Juntos, podemos convertir los avances actuales en IA en mejoras duraderas en materia de seguridad que beneficien a todos. Pongámoslos en práctica”.Las grandes empresas de inteligencia artificial que participan en esta propuesta han demostrado que sus modelos más avanzados son parte de ese problema, por sus capacidades para ser utilizados en ciberataques. Su principal argumento para no recurrir a la propuesta de que se detenga el desarrollo de los modelos de IA es que, aunque lo hicieran ellos, habría otros que no lo harían. Para eso, en la carta se alude a que esos avances de los modelos se producen “en todo el mundo”.A los gobiernos, les piden que coordinen la ciberdefensa en todos los ámbitos, que la financien, y que prioricen los riesgos más graves, además de “proporcionar a hospitales, empresas de suministro de agua y gobiernos locales acceso a IA defensiva eficaz, pruebas autorizadas y apoyo práctico a través de proveedores y socios de seguridad de confianza”. También reclaman que les impongan “costes a los atacantes”, aunque este punto no especifica cómo.En la carta no se pide que se frene el desarrollo de modelos con nuevas capacidades. Mientras que el mensaje es muy concreto sobre lo que deberían hacer los gobiernos y las infraestructuras críticas para reforzar la ciberdefensa ante los ataques con inteligencia artificial, pero no propone obligaciones a las compañías de IA para que los riesgos de los ciberataques sean menores.Durante este verano, OpenAI, Anthropic y Meta han revelado que algunos de sus modelos de IA han realizado acciones que vulneraban las barreras de seguridad, con estrategias para suplantar la identidad de personas y lograr recursos para conseguir sus objetivos.Lee tambiénEl modelo Mythos de Anthropic es capaz de encontrar vulnerabilidades en navegadores web y sistemas operativos de ordenador que no habían sido descubiertas por los hackers humanos. Hace unos días, el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman explicó que los indicios demostraban que Astra, uno de los modelos que tenían en desarrollo “podría alcanzar el umbral de capacidad crítica de ciberseguridad establecido”. Por eso, habían frenado parte de su entrenamiento.Licenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de La Vanguardia desde 1996. Ha cubierto las áreas de Política, Deportes y Comunicación. Especializado en tecnología. Autor del libro 'Bicicletas para la mente' (Península)