La investigación de Yale University ubicó fragmentos mínimos de material genético en un árbol filogenético para determinar el origen de ejemplares históricos (Imagen Ilustrativa Infobae)Un análisis computacional de ADN degradado reveló 2 linajes extintos de tortugas gigantes de Galápagos, identificados por investigadores de Yale University a partir de restos óseos conservados en museos.La investigación fue publicada en la revista Proceedings of the Royal Society B y se centró en una dificultad habitual para quienes estudian especies extintas: con el paso del tiempo, el material genético se fragmenta y pierde partes de su información, lo que complica la reconstrucción de parentescos entre poblaciones desaparecidas.De acuerdo con Phys.org, los resultados también podrían contribuir a los programas que buscan ampliar las poblaciones de tortugas gigantes en el archipiélago.El equipo desarrolló una estrategia computacional destinada a obtener la mayor cantidad posible de datos a partir de genomas muy degradados. El procedimiento permitió completar vínculos faltantes sin depender de una muestra de información genética más íntegra.PUBLICIDADUn análisis computacional de ADN degradado identificó dos linajes extintos de tortugas gigantes de Galápagos a partir de restos óseos conservados en museos (Imagen Ilustrativa Infobae)“El reto de este estudio consistió en reconstruir las relaciones genéticas de las tortugas gigantes extintas de Galápagos, sabiendo que el ADN que pudimos obtener de los especímenes de museo iba a estar muy degradado y fragmentado, y que tendría un alto grado de contaminación”, explicó el autor principal del estudio, Alexander Ochoa.Ochoa integró el laboratorio de Adalgisa Caccone, investigadora principal y docente del Departamento de Ecología y Biología Evolutiva de Yale University, donde se dedica a comprender la diversidad genética de estos animales gigantes del archipiélago.Para el estudio, los investigadores extrajeron el material genético de huesos secos de especímenes históricos de museo, entre ellos había 5 ejemplares de 2 linajes extintos. PUBLICIDADA partir de esos restos, reunieron pequeños fragmentos de información genética y los ubicaron sobre un árbol filogenético construido con genomas de alta calidad de los individuos actuales e históricos.El nuevo enfoque computacional identificó ramas extintas de tortugas gigantes en San Cristóbal y Santa Fe y confirmó que se trataba de dos linajes distintos (Crédito: Gentileza, estudio Integración de secuencias genómicas completas de cobertura ultrabaja para reconstruir la historia evolutiva de las tortugas gigantes de Galápagos, publicado en Proceedings of the Royal Society B)El árbol filogenético es una herramienta que permite ordenar especies o poblaciones según sus relaciones evolutivas. En este caso, sirvió para comparar fragmentos mínimos de ADN con secuencias genéticas mejor conservadas y así establecer de dónde provenían esos ejemplares.En algunas de las muestras analizadas, se pudo leer menos del 1% del genoma. Los análisis genómicos convencionales suelen descartar ese tipo de material porque la falta de datos puede alterar la interpretación de los parentescos evolutivos.PUBLICIDADAun así, el nuevo enfoque computacional logró identificar individuos de los ramas extintas de San Cristóbal y Santa Fe. “Se trata de dos linajes distintos”, afirmó Ochoa. Los investigadores extrajeron ADN de huesos secos de museo y analizaron cinco ejemplares pertenecientes a dos linajes extintos de Galápagos (Imagen Ilustrativa Infobae)Esa diferenciación permitió conectar el registro del pasado con debates actuales sobre la conservación de las tortugas gigantes en distintas islas de Galápagos.El trabajo también aportó datos históricos y geográficos: en San Cristóbal, los restos de la población extinta provinieron de fragmentos óseos de animales que cayeron en una cueva de la zona central de la isla y fueron recuperados en 1906 por una expedición.En Santa Fe, en cambio, durante años existió la hipótesis de que los huesos hallados allí pertenecían a tortugas llevadas por marineros y procesadas en la isla, algo que el análisis genómico puso en duda al ubicar esos restos como un grupo diferenciado.PUBLICIDADEl análisis genómico vinculó los restos de San Cristóbal con huesos recuperados en 1906 y puso en duda que los hallazgos de Santa Fe fueran tortugas transportadas por marineros (Imagen Ilustrativa Infobae)Algunos de esos quelonios sobrevivieron y lograron reproducirse con ejemplares de otras islas. A raíz de esos movimientos impulsados por la actividad humana, el material genético de linajes extinguidos podría seguir presente en quelonios híbridos que aún existen.Ochoa indicó que los programas destinados a la cría en cautiverio que actualmente cruzan organismos de esos híbridos tendrían la posibilidad de lograr que, a lo largo de las siguientes generaciones, se llegara a recuperar genomas pertenecientes a los grupos extinguidos.“Las herramientas desarrolladas en nuestro estudio no solo son útiles para el descubrimiento de linajes extintos, sino que también podrían aplicarse a iniciativas más amplias de conservación de la fauna silvestre”, explicó el autor.PUBLICIDAD
Hallazgo genético en Galápagos: revelan la existencia de linajes de tortugas gigantes que se creían perdido
Científicos de Yale desarrollaron una técnica computacional para analizar restos óseos de museos, logrando reconstruir el ADN de poblaciones extintas y abriendo nuevas posibilidades para la conservación de estas especies






