NoticiaDespués de años de negar los cargos, el excomandante del Batallón de Artillería No. 2 ‘La Popa’ aceptó su responsabilidad.Coronel (r) Juan Carlos Figueroa reconoció ante la JEP responsabilidad por 38 asesinatos en el Batallón La Popa Foto: JEP.27.08.2026 19:38 Actualizado: 28.08.2026 06:06

En Valledupar comenzó este jueves una audiencia restaurativa de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que marcó un nuevo momento en el proceso contra el coronel retirado Juan Carlos Figueroa Suárez, quien reconoció ante las víctimas su responsabilidad por hechos ocurridos durante su comandancia del Batallón de Artillería No. 2 ‘La Popa’.Figueroa estuvo al frente de esa unidad militar entre el 7 de enero de 2004 y el 9 de julio de 2005. De acuerdo con la acusación de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) de la JEP, durante ese periodo ocurrieron 24 hechos victimizantes que dejaron 38 personas asesinadas, además de 11 casos de desaparición forzada y nueve de tortura.Coronel (r) Juan Carlos Figueroa. Foto:JEP.Entre las víctimas se encuentra Nohemí Pacheco Zabatá, una niña indígena Wiwa de 13 años que fue asesinada y presentada falsamente como una baja en combate. Otros cuerpos fueron sepultados como personas no identificadas en cementerios de Codazzi y Valledupar, en el Cesar, situación que extendió durante años la incertidumbre de sus familias.El proceso tuvo un cambio el 27 de enero de 2026, cuando Figueroa, durante la audiencia preparatoria del juicio, aceptó los cargos que hasta ese momento había rechazado.“Reconozco y acepto de manera libre, expresa, consciente, voluntaria, completa, sin condiciones y sin reservas, mi responsabilidad en los términos del escrito de acusación presentado por la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP, el 23 de noviembre de 2023”, dijo.La aceptación hizo que se detuviera el Juicio Adversarial Transicional y que el caso pasara a la ruta restaurativa de la JEP. En la audiencia participan 36 víctimas que fueron preparadas psicosocialmente para el encuentro con el compareciente.Los nombres de algunas de las víctimas. Foto:JEP.El reconocimiento, sin embargo, fue considerado tardío y tiene consecuencias frente a la eventual sanción. El magistrado Raúl Eduardo Sánchez Sánchez explicó que quienes reconocen verdad y responsabilidad de manera plena y oportuna pueden recibir sanciones propias, que no implican privación de la libertad.El magistrado Sánchez explicó que la audiencia restaurativa no tiene como propósito abrir un nuevo debate sobre las pruebas, sino propiciar un encuentro entre las víctimas y el compareciente y avanzar en el restablecimiento de derechos.Los magistrados de la JEP. Foto:JEP.“Esta audiencia tiene un carácter restaurativo, por lo cual su desarrollo no se centra en el debate probatorio, sino en el restablecimiento de los derechos de las víctimas, el diálogo entre ellas y el procesado, y en restablecer los lazos sociales quebrantados por el delito. El modelo restaurativo busca reconocer el sufrimiento causado a las víctimas, reparar el daño causado y restaurarlas en su dignidad; así como también el restablecimiento de la paz social y la reincorporación del compareciente a la comunidad, a fin de restablecer la convivencia social pacífica”, explicó el magistrado Sánchez.El encuentro ocurre más de dos décadas después de los hechos investigados y reúne a víctimas de distintos sectores. Entre ellas hay campesinos, jornaleros, jóvenes que salieron a buscar trabajo y no regresaron, integrantes de los pueblos Kankuamo y Wiwa y menores de edad. Algunas de las víctimas, además, todavía no han podido ser identificadas.Redacción Justicia Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.