La controversia alrededor de Mario Hart y Korina Rivadeneira trascendió el ámbito del entretenimiento y abrió una discusión que alcanza a muchas parejas: ¿realmente es justo dividir todos los gastos exactamente por la mitad? La modelo aseguró que durante su relación ambos manejaron sus responsabilidades económicas bajo una dinámica 50/50, mientras que Hart sostuvo que se trató de un acuerdo voluntario entre los dos y que nunca le impuso esa fórmula.En términos prácticos, el 50/50 supone que dos personas asumen la mitad de determinados gastos comunes. Puede aplicarse a una cena, el alquiler, servicios, alimentación o incluso otros compromisos familiares. El problema aparece cuando se interpreta que aportar lo mismo en dinero equivale necesariamente a una distribución justa de todas las responsabilidades. En el caso de Hart y Rivadeneira, ambos han dado versiones sobre cómo funcionaba este sistema dentro de su hogar y la discusión generó distintas posiciones entre quienes consideran que dividir todo por igual representa independencia y quienes creen que debería considerarse la capacidad económica de cada integrante.La realidad de una familia, sin embargo, suele ser más compleja que una simple cuenta matemática. Dos personas pueden aportar la misma cantidad de dinero, pero dedicar tiempos muy diferentes al cuidado de los hijos, las tareas domésticas o la organización del hogar. Precisamente por eso, especialistas citados en el debate señalaron que el aporte económico no debería analizarse únicamente desde el monto depositado o pagado por cada integrante de la pareja.El Código Civil peruano establece que una unión de hecho que cumpla los requisitos legales y tenga al menos dos años continuos puede generar una sociedad de bienes sujeta al régimen de sociedad de gananciales, en cuanto corresponda. La norma, además, contempla que estas uniones deben cumplir determinadas condiciones, entre ellas que ambos integrantes estén libres de impedimento matrimonial.Esto es importante porque el patrimonio de una pareja no necesariamente queda definido por quién pagó cada producto o a nombre de quién aparece registrado inicialmente un bien. En determinadas circunstancias, los bienes adquiridos durante una unión de hecho reconocida pueden tener carácter común. Por ello, el 50/50 utilizado como acuerdo cotidiano para pagar gastos no debe confundirse con el régimen patrimonial que establece la legislación peruana.En el Perú, una convivencia continua de al menos dos años puede generar efectos jurídicos similares a los de un matrimonio, siempre que cumpla las condiciones previstas para una unión de hecho. En ese escenario, los bienes adquiridos durante la convivencia pueden quedar sujetos al régimen de sociedad de gananciales, lo que implica que pertenecen a ambos integrantes de la pareja, sin importar quién los pagó o a nombre de quién fueron registrados.La abogada Romy Chang explicó que, tras superar los dos años de convivencia, la pareja asume responsabilidades legales incluso si nunca se casó. Por ello, la convivencia no debe tratarse como una mera relación informal cuando existe un proyecto de vida común. Formalizar la unión de hecho e inscribirla permite dar mayor seguridad frente a decisiones patrimoniales, una eventual separación o la necesidad de acreditar derechos ante terceros.Uno de los puntos que más llamó la atención en el debate es que la contribución a una familia no necesariamente se mide solo en dinero. La abogada Romy Chang explicó que las labores domésticas también tienen un valor económico y que, al evaluar las responsabilidades dentro de una pareja, deben considerarse tanto los ingresos de cada persona como las tareas que realiza en el hogar.Por eso, el 50/50 puede ser una alternativa válida si ambos integrantes lo acuerdan libremente y consideran que refleja su realidad económica y familiar, pero no existe una fórmula universal que funcione para todas las parejas. Lo importante es que exista un acuerdo claro y que este tome en cuenta ingresos, cuidado de los hijos, trabajo doméstico y demás responsabilidades. El caso de Mario Hart y Korina Rivadeneira terminó convirtiendo una discusión privada sobre dinero en una pregunta mucho más amplia: ¿una relación verdaderamente equitativa significa aportar exactamente lo mismo o contribuir de acuerdo con las posibilidades y responsabilidades de cada uno?
¿Gastos 50/50 en pareja? Lo que dice la ley peruana y por qué no siempre es justo dividir todo por igual
El debate sobre el 50/50 volvió a escena tras las declaraciones de Korina Rivadeneira y Mario Hart sobre la forma en que manejaban sus gastos. En el Perú, la convivencia de más de dos años genera consecuencias legales similares a las del matrimonio y reconoce el trabajo doméstico como un aporte económico.









