0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl rey Harald V de Noruega ha fallecido este viernes a los 89 años en el Hospital Nacional de Oslo después de una época marcada por su delicado estado de salud. Tal y como ha comunicado la casa real del país, el monarca “se quedó dormido plácidamente” a las 6:35 de la mañana después de estar once días ingresado en estado “muy grave”. El soberano había acumulado líquido durante el tratamiento con cortisona de una anemia hemolítica, desarrollando posteriormente una infección bacteriana en la sangre.Su hijo, el príncipe Haakon, estuvo junto a él hasta el último momento, siendo la persona encargada de realizar esta última guardia en el centro médico. Pero tras este difícil momento para él, asume la corona como nuevo rey de Noruega, abriendo una nueva etapa junto a Mette-Marit como reina consorte en el momento más complejo para la institución.Mette-Marit y el príncipe HaakonOle Berg-Rusten / ReutersPese a que todas las miradas están puestas en el próximo rey del país, la complicada situación de su esposa no está pasando desapercibida. No está siendo un año fácil para la princesa heredera. A sus problemas de salud se une la publicación de los papeles de Jeffrey Epstein, en los que aparece el vínculo que hubo entre ambos en el pasado. Tras admitir que sí tuvo contacto con él entre 2011 y 2014, aseguró que se sintió “engañada” y que deseaba “no haberle conocido nunca”.“Pero también es importante precisar que nadie me tiene que tener lástima, sino a todas las víctimas que sufrieron los duros ataques y merecen justicia”, señaló en una entrevista para el canal NRK. Y es que estos documentos desclasificados a finales de enero demostraron la amistad que existía entre ambos, lo que le hizo reconocer que llegó a pasar unos días en casa del magnate en Palm Beach. Un escándalo que volvió a golpear de lleno la imagen de la que ahora se convierte en reina consorte tras la muerte de su suegro.La boda de Mette-Marit y HaakonMark Cuthbert / GettyPero en todo este tiempo, Mette-Marit no tiene que lidiar solo con sus propios problemas, sino también con los que le genera su hijo. Marius Borg Høiby, el primogénito que tuvo fruto de su relación anterior con el empresario Morten Borg, ha sido condenado a cuatro años de prisión por dos casos de violación y otros delitos. Mientras se resuelven los recursos presentados por ambas partes, el hijastro de Haakon debe permanecer en Skaugum, la residencia familiar, bajo arresto domiciliario por orden del Tribunal de Distrito de Oslo.Un caso que ha supuesto un varapalo para la institución y que salpica de forma directa a su madre. Sobre esto mismo quiso hablar ella misma en la televisión pública NRK, admitiendo el daño que le han hecho las críticas todo este tiempo. “Lo que más me dolió fue que nos juzgaran por cómo actuamos como padres, por no haberlo tomado en serio”, aseguró. Pero nada ha podido parar la tormenta que amenaza con ensombrecer el inicio de su reinado como reina consorte.Los problemas de salud de Mette-Marit marcan también su inicio como reinaUna crisis de imagen cuya gravedad no ha hecho más que empeorar el estado de salud de Mette-Marit, quien fue diagnosticada de fibrosis pulmonar en 2018. Esta enfermedad crónica le obligó a reducir sus apariciones públicas hasta que los médicos decidieron incluirla en una lista de espera para un trasplante pulmonar que pudieron realizar con éxito a principios de verano. “La progresión de la enfermedad pulmonar de la princesa heredera es grave”, aseguró su equipo médico antes de llevar a cabo la decisiva operación.Mette-MaritLise Åserud / Ap-LaPresseSi algo está claro es que su camino hacia el trono no ha sido nada fácil desde el primer momento, cuando fue cuestionada por su pasado no aristocrático y una juventud que desató las reticencias de los sectores más conservadores del país. Sin embargo, arropada siempre por su marido y por la propia monarquía, la nueva reina consorte se enfrenta ahora al examen más exigente de su vida pública. Tras la muerte del rey Harald, asume sus nuevas responsabilidades institucionales dispuesta a reconducir la imagen de la Corona y a demostrar que, contra viento y marea, su compromiso con el pueblo noruego permanece intacto.