El fútbol argentino suele escribir sus capítulos más memorables en las páginas menos esperadas. La salida de Eduardo Coudet tras la dolorosa eliminación en Copa Sudamericana dejó un vacío profundo y un clima de incertidumbre en River. Sin embargo, la respuesta de la comisión directiva encabezada por Stefano Di Carlo no fue salir a buscar desesperadamente el molde que acaba de romper.

Del perfil consagrado, con recorrido europeo y trayectoria pesada como la del Chacho, River pasó sin escalas a una apuesta que huele a refundación desde las raíces: entregarle la conducción del primer equipo a Leonardo Ponzio, un verdadero hombre de la casa.

Leonardo Ponzio, al mando de los entrenamientos de River en Cantilo

Lejos de tratarse de un parche o de una maniobra improvisada, la movida responde a una convicción: cuando las paredes hablan y la crisis aprieta, la verdadera fortaleza suele estar en quienes conocen cada rincón del club, dominan los códigos del vestuario y portan el respeto intacto de los propios futbolistas. Algo similar ya ocurrió en la Selección Argentina.

River post-Coudet: interinato de Leo Ponzio confirmado y la lista de candidatos para reemplazarlo