BID Invest, el brazo del Banco Interamericano de Desarrollo para el sector privado, otorgará un financiamiento de hasta US$ 700 millones a la surcoreana Posco Argentina para acompañar la expansión de Sal de Oro, el proyecto de litio ubicado en el Salar del Hombre Muerto, entre las provincias de Salta y Catamarca.La operación no aparece como un movimiento aislado, sino que forma parte de IDB LAC Minerals, la plataforma con la que el Grupo BID busca intervenir de manera coordinada en la expansión de los minerales críticos de América Latina que, según estimaron, es la región que concentra el 30% de esos recursos a nivel global.Posco Argentina es la subsidiaria local de Posco Holdings, el grupo industrial surcoreano que busca ampliar su presencia en el negocio de los materiales para producir baterías. Los fondos respaldarán la puesta en marcha y el aumento gradual de la producción de las dos plantas de Sal de Oro: una dedicada al hidróxido y otra al carbonato de litio. El proyecto correspondiente a esta última fue incorporado al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).Los US$ 700 millones no serán aportados íntegramente por BID Invest. La estructura contempla un préstamo directo de la entidad por hasta US$250 millones y la posible movilización de otros US$450 millones provenientes de instituciones financieras internacionales, mediante un esquema de préstamos A/B.Una vez que el complejo minero alcance su plena capacidad, Sal de Oro prevé producir y exportar cerca de 48.000 toneladas anuales de productos de litio y sostener unos 620 empleos permanentes y formales.Sobre el litio argentino, se trata del segundo movimiento de peso que hace el BID Invest. El antecedente inmediato es Rincón, el desarrollo de litio de la minera anglo-australiana Rio Tinto, en Salta, para la cual la entidad participa junto con otros organismos internacionales en un paquete de hasta US$1.175 millones. La inversión total prevista en este caso es de U$S 2.500 millones.El interés no se limita al litio. El organismo también mantiene conversaciones preliminares con empresas que impulsan proyectos de cobre en la Argentina, aunque esas negociaciones todavía no fueron informadas públicamente.“El boom se viene”, dijo a Clarín Viviana Alva Hart, representante del Grupo BID en la Argentina, al describir las perspectivas abiertas por los proyectos de cobre y litio. “En minería, como son inversiones de largo plazo, hay un proceso en el que podemos trabajar para habilitarlas”, explicó. Ese trabajo incluye desde el financiamiento directo a las compañías hasta infraestructura, energía, proveedores y fortalecimiento de las capacidades provinciales. En efecto, Grupo BID tiene previstos US$ 100 millones para obras de integración sobre la Ruta Nacional 51, un corredor clave para la minería norteña, también un programa productivo de US$ 58 millones en San Juan, que contempla el acceso al crédito para pequeñas y medianas empresas y, en Santa Cruz, trabajó con el municipio Perito Moreno, la provincia y Newmont -que opera la mina de oro Cerro Negro- en un fideicomiso de desarrollo local.
El brazo privado del BID vuelve a apostar por el litio argentino con U$S 700 millones para la surcoreana Posco
En litio, se trata del segundo movimiento de peso que hace el BID Invest; se suma al aporte ya otorgado a Rio Tinto para el proyecto Rincón.El organismo también mantiene conversaciones preliminares con empresas que impulsan proyectos de cobre en el país.









