El Gobierno y el Partido Popular han coincidido en la Comisión de Interior del Congreso al hacer un llamamiento urgente a la “calma” y al “cese de cualquier tipo de violencia” en Ceuta, mientras la extrema derecha de Voz azuza el estallido racista registrado en los últimos días en la ciudad autónoma.
Parte de las intervenciones de los diputados en el Congreso han estado marcadas por la gravedad de la violencia en Ceuta, donde la quema de parte de los asentamientos de la playa del Trampolín, las agresiones a periodistas y a vecinos musulmanes, así como el hostigamiento a negocios que atienden a personas migrantes han irrumpido en el debate parlamentario.
Desde el Gobierno, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha calificado la situación de “extraordinaria” y comprensiblemente preocupante, pero ha recalcado que “la violencia no es en modo alguno el camino”. Ante el retraso en la activación de un mando único, el titular de Interior ha defendido que el Ejecutivo y la totalidad de sus ministerios han estado respondiendo “al lado de la ciudadanía de Ceuta desde el primer momento”.
El titular de Interior ha insistido, además, en que “una vez superada la fase inicial centrada en el salvamento, la asistencia humanitaria y la identificación”, el Gobierno continuará aplicando los procedimientos legales para gestionar el retorno de las personas migrantes que “no reúnan las condiciones” para permanecer en España.













