Un estudio asoció la depresión mayor con un freno en la formación de neuronas nuevas en el hipocampo (Imagen Ilustrativa Infobae)Según el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, la depresión mayor no es solo una alteración del estado de ánimo: puede afectar de manera profunda cómo una persona piensa, siente y lleva adelante su vida cotidiana. Un nuevo estudio, liderado por científicos del Columbia University Irving Medical Center, en Estados Unidos, suma evidencia de que ese impacto también podría reflejarse en cambios biológicos concretos en el cerebro, al mostrar que el trastorno se asocia con un freno en la formación de neuronas nuevas en una región clave para la memoria y la adaptación emocional.PUBLICIDADLa depresión mayor puede detener la formación de neuronas nuevas (neurogénesis) en el hipocampo, una alteración que ayudaría a explicar por qué el cerebro pierde capacidad para adaptarse a experiencias cambiantes y por qué el trastorno podría implicar un daño biológico más amplio que un simple desequilibrio de neurotransmisores.Para investigar qué sucede en el cerebro de personas con depresión, los científicos estudiaron tejido del hipocampo de personas con trastorno depresivo mayor y sin ese diagnóstico.PUBLICIDADLos investigadores encontraron indicios de una menor formación de neuronas nuevas en personas con depresión mayor (Imagen Ilustrativa Infobae)El análisis incluyó 11 muestras de personas con trastorno depresivo mayor y 19 controles, y permitió estudiar cerca de 500.000 núcleos celulares. Según los investigadores, combinaron técnicas para observar actividad genética, distribución espacial y proteínas en tejido del hipocampo.El trabajo, publicado en Nature Medicine, identificó por primera vez una línea de desarrollo neuronal adulta en el hipocampo humano y detectó que, en los cerebros con depresión, ese proceso no desaparece por completo, sino que queda bloqueado o ralentizado.PUBLICIDADLa observación central no fue una pérdida simple de células madre neuronales. El equipo encontró una acumulación relativa de estados celulares tempranos y una menor presencia de neuronas en fases posteriores de maduración, un patrón compatible con una neurogénesis que se estanca durante su progresión.Un estudio sobre depresión mayor asoció el trastorno con un freno en la formación de neuronas nuevas en el hipocampo (Imagen Ilustrativa Infobae)El hipocampo es una de las pocas regiones del cerebro adulto donde se generan nuevas neuronas. También cumple un papel en la memoria episódica y en la capacidad de distinguir experiencias parecidas, pero emocionalmente diferentes.PUBLICIDADEsa función permite que un hecho nuevo no quede mezclado con recuerdos negativos anteriores. Cuando esa separación de patrones funciona peor, una experiencia cotidiana puede asociarse con recuerdos previos desfavorables y favorecer interpretaciones más pesimistas o un sesgo hacia la información negativa.El estudio no demuestra que la interrupción de la neurogénesis cause la depresión. Lo que sí muestra es que el trastorno depresivo mayor se asocia con una alteración profunda en uno de los mecanismos que sostienen la plasticidad del hipocampo.PUBLICIDADEl hallazgo refuerza la idea de que la depresión no solo afecta el estado de ánimo, sino también procesos de plasticidad cerebral“Históricamente, se pensaba que la depresión era una enfermedad por deficiencia de neurotransmisores, especialmente de serotonina, pero ahora creemos que la depresión se origina en múltiples problemas que afectan la capacidad de nuestras neuronas para adaptarse al estrés y a los entornos cambiantes”, afirmó Maura Dupont, profesora de psiquiatría y directora de la investigación.“Sin la capacidad de crear nuevas neuronas, las personas con depresión pueden carecer de la resiliencia necesaria para adaptarse eficazmente al entorno”, sumó.Las alteraciones observadas no se limitaron a las células que participan de manera directa en la neurogénesis. El estudio detectó cambios en redes de regulación genética y epigenética, señales relacionadas con el estrés celular, alteraciones en el equilibrio entre actividad excitadora e inhibidora, problemas en la plasticidad sináptica y signos de inflamación y activación inmunitaria.PUBLICIDADAdemás del sufrimiento emocional, la depresión podría dejar huellas concretas en el funcionamiento del cerebro (Imagen Ilustrativa Infobae)También aparecieron modificaciones ligadas al metabolismo celular, al transporte intracelular y a la señalización de neurotransmisores. Los propios autores sostienen que la depresión podría no ser una única enfermedad en términos biológicos. La nueva perspectiva la acerca más a un conjunto de alteraciones moleculares distintas que pueden desembocar en síntomas similares.PUBLICIDADEl trabajo abre además una hipótesis terapéutica: si la neurogénesis queda detenida, reactivarla podría ayudar a recuperar parte de la plasticidad del hipocampo. Esa posibilidad todavía no es un tratamiento disponible y requerirá nuevos estudios para establecer si restaurar la generación de neuronas mejora realmente la depresión y en qué pacientes podría funcionar.“Queremos reclasificar la depresión basándonos en sus características moleculares, de forma similar a como se ha hecho con el cáncer”, afirmó Dupont. “Clasificar los cánceres según sus características celulares, y no según su localización, ha dado lugar a tratamientos nuevos y mejorados. Esperamos que ocurra lo mismo con la depresión y otras enfermedades psiquiátricas o cerebrales”, dijo la doctora en un comunicado de prensa.PUBLICIDAD