OpiniónLa empatía, la solidaridad y la acción desprevenida están en el aire, mostrándonos lo que los colombianos unidos podemos ser.CONSULTOR EN INNOVACIÓN Y MEDIA27.08.2026 22:01 Actualizado: 27.08.2026 22:01 Un terremoto, una temporada de sequía, un incendio… y ahí no termina la elocuencia de la naturaleza expresando su desencuentro con sus alteraciones y evoluciones con el paso del tiempo en Colombia. Y así, de maneras variadas, también habla con volumen en el mundo. Pero cuando la tierra se mueve, algo también se altera entre nosotros.La doctora Elsa Lucía Arango, en su más reciente libro, Hábitos espirituales, presenta de manera sencilla un camino de prácticas —Sadhana— desde la mirada de distintas religiones, que en realidad se parecen más de lo que se diferencian. En el libro aparecen dos conceptos que me han generado inquietud: el dharma y el karma.El dharma es el “deber que tiene cada ser de actuar bien y en armonía con la creación”. El karma, “la ley que hace que toda acción tenga una reacción”. En palabras de Buda: “Si quieres conocer tu pasado, mira tu presente. Si quieres conocer tu futuro, mira tus acciones presentes”.Una sociedad injusta, dividida y violenta como la nuestra no llega a su realidad de manera espontánea: es también consecuencia de su actuar sin conciencia por generaciones. Pero en estos días de tragedia, cuando la tierra no deja de moverse, el comportamiento de la sociedad ha ofrecido una belleza colateral que confronta el drama: la empatía, la solidaridad y la acción desprevenida están en el aire, mostrándonos lo que los colombianos unidos podemos ser.El terremoto se convirtió en una amenaza demoledora que nos unió y despolarizó. Las hostilidades se redujeron porque nadie podía enfrentar solo una realidad con tanto dolor como la que nos impuso el 10 de agosto. La tragedia demostró algo importante: sí sabemos ser comunidad. Entonces la pregunta no es si podemos hacerlo, sino por qué necesitamos una tragedia para lograrlo.¿Qué pasará cuando el drama ceda y las réplicas desaparezcan? Cuando falta la amenaza común, suele diluirse también el vínculo y reaparecen las diferencias y las manipulaciones polarizantes al servicio de intereses. ¿Por qué cooperamos? Porque enfrentamos un peligro que nos afecta a todos. Pero ¿qué tal si existe una razón superior? ¿Qué tal si cooperamos porque aquello que valoramos solo podemos protegerlo juntos?¿Seremos los colombianos capaces de potenciar esta unión surgida del drama y convertirla en una nueva oportunidad de ser desde nuestras acciones y heredar al futuro una mejor realidad?¿Qué pasará cuando se calme la tierra, al menos por un tiempo, y podamos bajar las alertas emocionales? Si convertimos esta cooperación en un propósito común, podremos construir un muro de contención ante las diferencias. El desafío es transitar del problema común al interés común, del interés a la cooperación, de la cooperación al propósito y, finalmente, a la posibilidad de una identidad común.“¿Por qué es tan difícil amar?”, pregunta Arango. Yo soy de la generación en la que los padres no usaban la palabra ‘amor’ por inmensa; mientras tanto, hoy los jóvenes aman incluso un objeto. Pero la pregunta me ronda en el contexto de Colombia: ¿por qué es tan difícil amarnos como colombianos?Quizás el terremoto nos haya mostrado que no lo es tanto. Que debajo de nuestras diferencias existe algo que reconocemos como propio y que, cuando está amenazado, protegemos juntos. El reto será descubrir si podemos hacerlo sin miedo, sin tragedia y sin un enemigo común.“Llega un momento en la vida en que el ser humano se hace consciente del dolor en el que se mueve y decide buscar una salida de ese estado” explica Arango.Si el karma nos enfrenta a las consecuencias de nuestras acciones y el dharma a la responsabilidad de actuar bien, lo ocurrido también nos deja una elección. ¿Seremos los colombianos capaces de potenciar esta unión surgida del drama y convertirla en una nueva oportunidad de ser desde nuestras acciones y heredar al futuro una mejor realidad?¿Seremos? Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Cuando la tragedia derrota la polarización
La empatía, la solidaridad y la acción desprevenida están en el aire, mostrándonos lo que los colombianos unidos podemos ser.










