NoticiaEl desprendimiento de un bloque de hielo y roca de un glaciar, sin ningún precursor meteorológico, tomó por sorpresa a comunidades de la zona.Benjamín Quesada, decano de la Escuela de Ciencias e Ingeniería, explica por qué el vínculo directo con el calentamiento global aún no puede probarse, aunque no se descarta como factor de riesgo. Foto: AFPPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD27.08.2026 18:52 Actualizado: 27.08.2026 18:52

Las cifras de la tragedia en la frontera entre Nepal y la región autónoma china del Tíbet siguen creciendo. Hasta este jueves, equipos de rescate buscaban a al menos 1.468 personas desaparecidas, mientras que el número de muertos confirmados llegó a 392: 389 en el lado nepalí, donde hay 910 desaparecidos, entre ellos 517 turistas extranjeros, y tres en el lado chino, donde las autoridades reportaron 558 desaparecidos, 260 de ellos extranjeros.El desastre fue provocado por el colapso de un bloque de hielo y roca desprendido de un glaciar cerca de la frontera entre los dos países, que generó una avalancha convertida en avenida de agua, lodo y escombros. LEA TAMBIÉN El balance de la tragedia generada por el desprendimiento de un glaciar podría seguir creciendo. Foto:AFP.En medio de las preguntas sobre qué tanto tuvo que ver el cambio climático en lo ocurrido, EL TIEMPO consultó a Benjamín Quesada, climatólogo y decano de la Escuela de Ciencias e Ingeniería de la Universidad del Rosario, quien explicó por qué es apresurado establecer ese vínculo de forma directa, aunque tampoco se puede descartar.Cómo se desencadenó la avalanchaQuesada explicó que, según la información preliminar revisada por expertos internacionales, el bloque desprendido tenía cerca de 500 a 600 metros de ancho, cayó desde un punto ubicado a más de 5.000 metros de altura y descendió cerca de 1.000 metros. Ese desprendimiento generó una avalancha de hielo y roca que, según los geomorfólogos consultados por el climatólogo, se fue fluidificando y convirtiendo en una inundación a medida que bajaba.Según Quesada, la velocidad del impacto también fundió parte del hielo por fricción, lo que generó un primer flujo de agua; el bloque desprendido funcionó, en sus palabras, casi como un proyectil y, a la vez, como una fuente de agua en enorme cantidad. De acuerdo con los datos preliminares que se conocen ese material terminó taponando temporalmente el río, lo que hizo que el agua se acumulara durante horas hasta que se liberó de golpe, en un efecto comparable a la ruptura de un dique. LEA TAMBIÉN Un bloque de hielo y roca, desprendido desde más de 5.000 metros de altura, generó la avalancha. Foto:AFPEl climatólogo destacó que no hubo un precursor meteorológico claro: no se registró una lluvia extrema antes del evento. Aunque en Nepal existe un monitoreo razonable de lluvias y niveles de los ríos, según explicó QUesada, no hay una instrumentación robusta para detectar inestabilidad en los glaciares —como sí ocurre en Suiza, donde este tipo de eventos se ha podido prevenir—, y la zona fronteriza está prácticamente sin monitoreo de ambos lados.Eso, sumado a valles estrechos y confinados que canalizan y aceleran el flujo, explica según Quesada por qué el tiempo de anticipación fue de apenas minutos y por qué el número de víctimas es tan alto, con un balance final que, dado que hay más de mil desaparecidos, podría superar esa cifra.Es apresurado atribuir el desprendimiento del glaciar al calentamiento global. Foto:AFPEs apresurado hablar de una ‘tragedia del cambio climático’Consultado directamente por el vínculo con el calentamiento global, Quesada fue enfático en que ese tipo de relación debe establecerse de manera rigurosa a través de un estudio de atribución, que consiste en simular el evento con y sin las emisiones humanas de gases de efecto invernadero, bajo múltiples condiciones iniciales de suelo y atmósfera, y comparar los resultados en decenas o miles de simulaciones. Ese estudio, dijo, todavía no se ha hecho para este caso, por lo que no es posible afirmar de manera definitiva cuáles son los vínculos entre el desprendimiento del glaciar y el cambio climático.El climatólogo explicó además que ese tipo de análisis de atribución es mucho más difícil de hacer para un evento como este que para, por ejemplo, una ola de calor. Según dijo, el desprendimiento de una masa glaciar es un evento único, sin una recurrencia local que permita comparar estadísticamente distintos escenarios; hacer una atribución geomorfológica rigurosa implicaría, en sus palabras, correr una simulación miles de veces para contar cuántas de esas veces se cae el bloque de hielo, algo mucho más complejo que trabajar con parámetros atmosféricos, que son más robustos. LEA TAMBIÉN Confirmar el vínculo con el calentamiento global exige un estudio de atribución que aún no existe. Foto:AFPAun así, Quesada señaló que sí es plausible que el cambio climático haya “preparado el terreno” para el desprendimiento. Explicó que el aumento de la temperatura del aire puede alterar el potencial de que se produzcan avalanchas de hielo, y que existe un posible efecto de umbral: a partir de cierto punto puede generarse licuefacción, es decir, agua líquida bajo el glaciar, lo que eventualmente pudo haber facilitado el desprendimiento.El decano también recordó que el riesgo no depende solo de la amenaza climática, sino también de la exposición y la vulnerabilidad, y que la exposición en esos valles ha crecido considerablemente por la presencia de asentamientos, turismo y posibles embalses hidroeléctricos, lo que hace que los impactos de un evento como este sean mucho mayores. Por eso, insistió en que todavía no se puede hablar de una tragedia provocada por el cambio climático, aunque tampoco se puede descartar que este haya actuado como un factor de condicionamiento.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud @CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.