Entre templos, una vegetación frondosa y el bullicio propio de una ciudad de más de 30 millones de habitantes, Nueva Delhi se prepara para uno de los eventos diplomáticos más importantes del año: la cumbre de los BRICS del 12 y 13 de septiembre. La edición se llevará a cabo en medio de un contexto de incertidumbre global, donde el acceso a recursos estratégicos y la disrupción tecnológica profundizan la competencia que Estados Unidos y China llevan a nivel mundial. India, el país más poblado del mundo, mueve sus fichas para posicionarse como un hub tecnológico con la mirada puesta en 2047, cuando se cumplan 100 años de su independencia. El objetivo es que el país-continente llegue entonces a una nueva etapa de desarrollo, deje atrás siglos de colonialismo, segregación y pobreza, y se convierta en un líder mundial en tecnología, innovación y conocimiento, bajo la premisa de que se trata de una civilización en continuo crecimiento y transformación. “Cuando las potencias coloniales se fueron, no dejaron mucho a su paso”, deslizaron fuentes de la Cancillería india en un edificio gubernamental donde una delegación de medios extranjeros, entre ellos PERFIL, participaba de un programa especial destinado a ampliar la mirada sobre una cultura famosa por la sabiduría del yoga, la revolución pacífica de Mahatma Gandhi, sus telas, especias y una gastronomía única.
India avanza en el litio argentino en medio de la disputa entre EE.UU. y China
Desde Nueva Delhi, PERFIL habló con funcionarios del gobierno de Narendra Modi para entender el lugar que India busca ocupar en Argentina, en medio de la tensión geopolítica en torno a minerales críticos.










