Utilizando colores brillantes, formas, patrones y reflejos, la artista japonesa Yayoi Kusama, quien falleció a los 97 años en Tokio, creó mundos inmersivos extraordinarios que han deleitado a millones de personas en todo el mundo.

Kusama falleció en un hospital el pasado 14 de agosto, según un comunicado de su compañía.

Kusama surgió como parte del movimiento pop art, y formó parte de un selecto grupo de artistas cuya obra se popularizó entre el público masivo, atrayendo multitudes a exposiciones desde Tokio hasta Nueva York y Londres.

Sus característicos lunares cubrían galerías enteras y esculturas gigantes. La artista también utilizaba espejos y luces para crear el efecto de formas y patrones que se desvanecían en el infinito.

Kusama afirmó que de niña tenía alucinaciones con puntos y luces, y que utilizó esas visiones en su arte a partir de la década de 1960.