Cuando el pleno del Tribunal Constitucional (TC) procede a la vista de una causa, significa que ese día se cita a una audiencia para escuchar los alegatos de todas las partes. Luego de ese momento, el pleno de 10 ministros se reúne a puertas cerradas para dar inicio a la deliberación y tomar un acuerdo.Así pasó, por ejemplo, el 13 de agosto cuando el TC se reunió para escuchar los alegatos por los tres requerimientos que ingresaron parlamentarios de izquierda contra la megarreforma del gobierno.Esa vez en el TC se jugaba el corazón mismo de la reforma del ministro de Hacienda Jorge Quiroz, es decir, la invariabilidad tributaria. Antes de saber el resultado de estos requerimientos, para nadie era una sorpresa que la izquierda estaba frente a un desafío casi imposible ya que su argumento tenía muy pocas probabilidades de éxito.La izquierda pretendía convencer al pleno de que el estatuto de invariabilidad tributaria era inconstitucional por ser contrario al artículo 4 de la Constitución que establece que “Chile es una República democrática”.Ese 13 de agosto, cuando el pleno se reunió a puertas cerradas a deliberar, tal como se esperaba, este punto fue rechazado. De hecho, al menos ese día, el resultado fue tan holgado, que llamó la atención.Fuentes del TC confirman a La Tercera que el día del acuerdo las impugnaciones a los preceptos de la invariabilidad tributaria se rechazaron por siete votos contra tres. Tal como se suele hacer, al momento de votar, se procedió desde el ministro menos antiguo hasta llegar en último lugar a la presidenta, la ministra María Pía Silva.Ese orden es sagrado. No solo porque así lo establezca la Ley Orgánica Constitucional del TC, sino que porque además se busca que los ministros más antiguos no incidan en la libertad de los menos antiguos. Además se deja para el final lo que pueda decir la presidenta, ya que tiene el poder de dirimir en caso de empate.La votación sobre la invariabilidad tributaria, al momento de tomar el acuerdo, tuvo los siguientes votos de ministras y ministros: Silva, Miguel Ángel Fernández, Raúl Mera, Héctor Mery, Marcela Peredo, Catalina Lagos y Alejandra Precht.De hecho la tesis de la izquierda tuvo muy poco respaldo. Por el argumento de que la invariabilidad violaba el carácter democrático de Chile, solo estuvieron los votos de las ministras Daniela Marzi, Nancy Yáñez y el ministro Mario Gómez.Lo llamativo del 7-3, es que el que parecía ser un amplio voto de mayoría, concitó el apoyo de dos ministras que, en este tipo de temás más políticos, no suelen estar del lado de los jueces cuyos razonamientos son más bien ligados a la derecha.Por eso resultó llamativo que las ministras Lagos y Precht cruzaran la vereda y estamparan su voto junto al resto de los magistrados. Si bien esto es poco común en requerimientos de parlamentarios, en otro tipo de asuntos suelen haber votos cruzados que van de un lado al otro.La ministra Catalina Lagos. LUIS QUINTEROS/ATON CHILE Ese mismo 13 de agosto, pasadas las 22.00 horas, el TC dio a conocer su veredicto. Tal como ha sido la costumbre de la magistratura constitucional, en un comunicado público, informaron la decisión, pero sin detallar cómo fueron los votos. En ese comunicado rápidamente se pudo concluir que el corazón de la megarreforma había sobrevivido, el gobierno podía respirar tranquilo y la izquierda logró ganar un par de impugnaciones para acotar el estatuto de la invariabilidad tributaria.El giro de Lagos y PrechtLuego de tomar el acuerdo, comienzó el trabajo para redactar la sentencia. En ese proceso, un par de ministros quedaron a cargo del grueso de la sentencia, pero luego cada magistrado se hizo cargo de redactar sus minorías o prevenciones.Luego de que todo estuvo listo, al filo del plazo legal para deschar la sentencia, se unificó todo en un fallo y la tarde de este miércoles se notificó a las partes.En medio de ese proceso, hace algunos días, el pleno se llevó una sorpresa. Antes de que estuviera lista la sentencia, las ministras Lagos y Precht comunicaron que cambiarían su voto.De esta manera, ambas juezas pasaban de declarar constitucional la invariabilidad tributaria, a declararla inconstitucional.La ministra Alejandra Precht. JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE Fuentes del TC comentan que es poco común que las ministras o ministros cambien sus votos. De hecho lo que más causó extrañeza, es que las magistradas lo hicieran en un tema de alta sensibilidad política y alto interés público. Además también causó ruido el hecho de que si algún ministro tiene dudas, siempre está la opción de no tomar el acuerdo, dejarlo en estudio por un par de días, para luego proceder a la votación.Lo clave es que el giro de las dos ministras, si bien no provocó cambios en la decisión informada la noche de ese 13 de agosto, sí implicó que Lagos y Precht forzaran a que finalmente la decisión fuera dirimida por Silva.De esta manera las ministras Lagos y Precht -la primera con pasado militante en el PS y la segunda cercana a la DC- dejaron a Silva sola junto al voto de los ministros Fernández, Mera, Mery y la ministra Peredo. Si bien dentro de ese grupo los argumentos son distintos, finalmente los cinco determinaron que no había razón para declarar inconstitucional el estatuto de invariabilidad tributaria.