El buen momento que vivió Felipe Chávez durante la pretemporada del Bayern Múnich no fue suficiente para asegurarle un lugar en el primer equipo. El mediocampista peruano cerró esa etapa con cuatro goles y dos asistencias, pero finalmente continuará su desarrollo lejos del gigante alemán. El club bávaro decidió renovarle el contrato hasta 2028 y enviarlo a préstamo al FC Magdeburgo, de la Bundesliga 2, por una temporada y con opción de compra. La cesión del joven futbolista despertó entusiasmo entre los aficionados peruanos, especialmente por su vínculo con una institución de la talla del Bayern. Sin embargo, para Giancarlo Granda todavía es demasiado pronto para hablar de una futura figura consagrada. El periodista deportivo pidió moderar las expectativas y evitar que una buena etapa de preparación sea interpretada como una confirmación de que Chávez está destinado a convertirse en una estrella.“Yo creo que es un buen jugador. No creo que sea la estrella del futuro del fútbol peruano”, señaló Granda durante una intervención en Radio Nacional, dejando clara su postura frente a la expectativa que se ha generado alrededor del volante de 19 años.El comunicador también puso sobre la mesa el recorrido que tuvieron otros futbolistas peruanos cuando atravesaban una edad similar. Para Granda, los casos de Jefferson Farfán y André Carrillo sirven como referencia para entender por qué considera que el actual escenario de Chávez todavía debe analizarse con prudencia.“A los 19 y 20 años nosotros ya teníamos jugadores como Jefferon Farfán en el extranjero, André Carrillo, y jugando en equipos más importantes. Farfán se fue a PSV Eindhoven, de los grandes de Países Bajos; Carrillo también, se fue a Sporting de Lisboa. Entonces, son equipos más grandes que Magdeburgo”, sostuvo.Granda no cuestionó las condiciones del futbolista, pero sí recordó que el fútbol peruano ya ha vivido situaciones en las que una joven promesa fue rodeada de expectativas desmedidas antes de consolidarse en la alta competencia. Por ello, consideró necesario observar la evolución de Chávez antes de colocarle la etiqueta de futura figura de la selección peruana.“Yo pongo las barbas de remojo al decir hay mucha gente que está ilusionada con este chico. Recordemos también que así como tenemos los buenos, tenemos los malos ejemplos”, manifestó. Entre esos antecedentes mencionó a Cristian Benavente, quien llegó a entrenar con el Real Madrid y generó una enorme expectativa, además de Roberto Merino, otro jugador que despertó comentarios favorables durante sus primeros años.El punto central del análisis de Granda pasa por liberar a Chávez de una responsabilidad que, a su juicio, podría terminar jugando en su contra. El periodista considera que el volante necesita sumar minutos, competir y continuar su proceso sin cargar desde ahora con la obligación de convertirse en la solución de los problemas futbolísticos de la selección peruana.“Este es un chico joven, no hay que ponerle la mochila de ser el salvador de Perú, porque claramente lo vamos a terminar perjudicando”, afirmó. Además, estableció una comparación con Fabio Gruber, defensor peruano-alemán al que, según su apreciación, considera actualmente por encima de Chávez en cuanto a trayectoria y rendimiento acumulado.Finalmente, Granda fue todavía más contundente al marcar distancia entre Chávez y las grandes figuras que ha producido el fútbol peruano. “Por ejemplo, yo considero que Fabio Gruber es mejor jugador que él, tiene una mejor carrera, por lo menos hasta acá”, indicó antes de cerrar su análisis con una frase que resume su posición: “No lo veo como un mega ‘crack’. ‘Crack’ era Farfán. Para mí puede ser un buen jugador que nos puede servir”.Ahora, el desafío de Chávez estará en aprovechar su paso por el Magdeburgo para ganar continuidad y demostrar que puede competir al más alto nivel. La cesión no representa necesariamente un retroceso: puede convertirse en una oportunidad para acumular experiencia, asumir mayores responsabilidades y regresar al Bayern con argumentos deportivos más sólidos. Mientras tanto, el debate queda abierto y el joven peruano tendrá que responder dentro de la cancha a una expectativa que, como advierte Granda, puede ser tan motivadora como pesada.