El 14 de agosto del 2025, la Fiscalía General de la República de El Salvador logró que los guatemaltecos José Antonio Boteo Cruz y Neri Ubaldo Amaya Rodríguez continuaran detenidos mientras avanzaba la investigación en su contra por tráfico ilícito, dado que fueron sorprendidos transportando cocaína en aguas salvadoreñas.

La intervención ocurrió en julio del 2025, cuando elementos de la Sección Táctica Operativa de la División de la Policía Costera detuvieron una embarcación a una milla náutica al norte de playa Amatecampo, San Luis Talpa, donde encontraron 100 kilogramos de clorhidrato de cocaína ocultos en bidones amarrados con cuerdas de pescar.

Minutos después, las autoridades detectaron otra embarcación vinculada al primer hallazgo. Sin embargo, al percatarse de la presencia policial, los tripulantes huyeron y fueron perseguidos hasta San Luis La Herradura, donde abandonaron la embarcación. Al inspeccionarla, las autoridades encontraron 588 kilogramos adicionales de cocaína.

En total, ambas embarcaciones transportaban 688 kilogramos de cocaína, valorados en US$17 millones 296 mil 320 (Q131 millones 998 mil 716), por lo que, durante la audiencia inicial, realizada en el Juzgado de San Luis La Herradura, se presentaron abundantes elementos de prueba que vincularon a los imputados con el cargamento.