La ministra de Sanidad, Mónica García, ha puesto hoy el foco en el Gobierno ceutí al situar las condiciones de hacinamiento en las que permanecen los migrantes como principal factor de riesgo sanitario, aunque para ello salpique también a distintos departamentos del Ejecutivo central, responsables de la gestión de emergencia que vive la ciudada autónoma."Los migrantes no traen enfermedades. La tuberculosis, la sarna y la varicela existen en España. Las condiciones de hacinamiento son las que condicionan que los migrantes enfermen", ha afirmado García durante su comparecencia ante la Comisión de Sanidad del Congreso.
La ministra ha defendido que el principal instrumento para reducir los riesgos sanitarios pasa precisamente por terminar con esas condiciones. "Disponer de espacios cubiertos, de techo, de agua, de alimentación, de aseos y condiciones básicas de descanso constituye la principal medida humanitaria, pero también la principal medida de salud pública", sostiene.
En su intervención, García ha dirigido parte de esa reclamación al Ejecutivo ceutí del popular Juan José Vivas, que mantiene competencias en salud pública y tutela de menores extranjeros no acompañados, al pedir la "cesión inmediata de todos los espacios disponibles" para alojar a los migrantes.











