El gobierno de Estados Unidos confirmó la apertura de un nuevo cupo de importación temporal de 300.000 toneladas de carne vacuna pero excluyó a la Argentina de la posibilidad de acceder.
La medida, que fue formalizada por un decreto del presidente Donald Trump, busca contener los precios internos de la carne vacuna en Estados Unidos, que vienen alcanzando récords históricos en los últimos meses.
El nuevo cupo arancelario adicional, denominado técnicamente “Otros países o áreas”, podrá ser aprovechado exclusivamente por Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos, por lo cual los exportadores argentinos no podrán participar.
La exclusión de la Argentina, al igual que las de Uruguay, Australia y Nueva Zelanda, no responde a una sanción comercial, sino a que estos países ya disponen de contingentes específicos y libres de aranceles previamente acordados con los Estados Unidos.
En febrero pasado, la administración de Trump ya había acordado con el gobierno argentino una ampliación de su cupo arancelario particular, elevándolo de 20.000 a 80.000 toneladas anuales sin aranceles, un beneficio que ya venía impulsando un fuerte crecimiento en las ventas de los frigoríficos locales hacia el mercado norteamericano.











