Durante la tarde del pasado miércoles 26 de agosto, el Gobierno de los Estados Unidos anunció una reforma integral de la evaluación de las solicitudes de la tarjeta de residencia permanente, conocida popularmente como Green Card, documento de identidad para los residentes de EE. UU. que no poseen la nacionalidad estadounidense.

Con esta reforma integral, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU. (USCIS, por sus siglas en inglés), la agencia del Departamento de Seguridad Nacional que administra el sistema de naturalización e inmigración del país, busca ampliar los criterios para determinar la “carga pública” a partir del próximo 18 septiembre del 2026.

Frente a este escenario, las publicaciones en el Registro Federal demuestran que el cambio constituye la transformación más amplia del proceso de ajuste de estatus en una década, dado que la nueva normativa sustituye por completo la regulación aprobada en enero del 2022 y busca ajustar la política migratoria a los parámetros del Congreso.

Además, según la cadena de televisión estadounidense Telemundo, el USCIS busca restaurar un enfoque más detallado y flexible en la determinación de la autosuficiencia de los solicitantes, por lo que el cambio afecta tanto los criterios de evaluación como el procedimiento administrativo y tendrá impacto sobre quienes busquen la Green Card.