CONTENIDO publicitarioExpertos se reunieron y pusieron el diagnóstico oportuno en el centro de la discusión.La atención en cáncer colorrectal debe contemplar la prevención, el diagnóstico oportuno y el cuidado en las diferentes etapas de la enfermedad. Foto: Servier27.08.2026 10:18 Actualizado: 27.08.2026 10:18

El cáncer colorrectal representa uno de los grandes desafíos de salud pública en el mundo y en Colombia. Para hablar sobre esta enfermedad, sus factores de riesgo, la importancia de la detección temprana y las oportunidades que existen para mejorar los resultados en salud, EL TIEMPO y Servier, grupo farmacéutico independiente de origen francés, reunieron a expertos en el encuentro “Cáncer colorrectal: detectar a tiempo, una oportunidad para la vida”.El espacio contó con la participación del doctor Jorge Aponte, médico internista, especialista en Hematología y Oncología Clínica y oncólogo clínico del Centro Javeriano de Oncología, y Carlos Urbina, director de Asuntos Médicos y de Pacientes de Servier. Un camino que comienza con la prevención​Doctor Jorge Aponte, oncólogo clínico del Centro Javeriano de Oncología. Foto: EL TIEMPOEl cáncer colorrectal es el tercer tipo de cáncer más frecuente y se origina en las células que recubren el revestimiento interno del colon y el recto. En la mayoría de los casos, comienza como un tumor benigno que crece lentamente y posteriormente puede volverse canceroso.Su magnitud se refleja en las cifras. En un mismo año, según Globocan, más de 900.000 personas mueren por esta enfermedad en el mundo y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estiman más de 1,9 millones de casos nuevos. Además, la OMS anticipa un aumento de 60 % en los casos hacia 2030. Frente a esta realidad, conocer los factores de riesgo constituye un primer paso. Algunos no son modificables, como la edad, los antecedentes familiares de la enfermedad y las enfermedades inflamatorias intestinales crónicas. Otros sí pueden relacionarse con hábitos y condiciones sobre los que existe margen de prevención, entre ellos una dieta alta en carnes rojas y baja en fibra, el consumo excesivo de alcohol, el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo y el consumo de alimentos procesados.A esto se suma una particularidad que dificulta la identificación temprana: en sus primeras etapas, el cáncer colorrectal puede no presentar síntomas. Cuando aparecen, pueden manifestarse mediante cambios persistentes en los hábitos intestinales, sensación de evacuación incompleta, sangre en las heces, dolor o cólicos abdominales que no desaparecen, pérdida de peso inexplicable o cansancio constante.Por ello, la prevención no se limita a reconocer señales de alerta. También comprende mantener hábitos saludables y acudir a controles periódicos desde los 45 años, incluso cuando no existan síntomas.“Considerando que la ausencia de síntomas es común, siempre se recomienda asistir a controles periódicos para tener la guía médica adecuada para cada caso, especialmente si hay antecedentes familiares”, afirmó el doctor Aponte.La ausencia de síntomas en las primeras fases hace que la detección oportuna sea uno de los principales obstáculos. Sin embargo, identificar la enfermedad cuando todavía está localizada puede modificar de manera significativa las posibilidades de supervivencia y el tipo de tratamiento requerido. En estos casos, la supervivencia a cinco años está estimada en 90 % y las estimaciones han venido mejorando. Los retos después del diagnóstico​A las dificultades para identificar la enfermedad de manera temprana se suma el impacto que el cáncer colorrectal puede generar en la vida de los pacientes. El proceso puede representar un considerable estrés físico y emocional tanto para quienes reciben el diagnóstico como para sus familias y cuidadores, quienes en muchas ocasiones también enfrentan estos efectos.Asimismo, las barreras frente al tamizaje requieren atención. Aunque la colonoscopia constituye la principal estrategia de tamizaje, la preparación requerida y el procedimiento pueden generar miedo o incomodidad. Ante esta situación, la sensibilización de los profesionales de la salud hacia los pacientes se convierte en un elemento importante para favorecer el abordaje de la enfermedad.Desde la perspectiva de salud pública, estos retos también abren oportunidades para fortalecer el trabajo conjunto entre los diferentes actores del sector. En ese sentido, hitos como el nuevo Plan Decenal y la Ley 2599, o Ley de Cáncer de 2026, pueden ayudar a abarcar las dificultades relacionadas con el diagnóstico y a mantener en el centro el acompañamiento integral del paciente.Avances para mejorar los resultados y la calidad de vida​Doctor Carlos Urbina, director de Asuntos Médicos y de Pacientes de Servier. Foto: EL TIEMPOCuando el cáncer colorrectal se encuentra en etapas avanzadas, el aspecto multidisciplinario adquiere especial importancia. El propósito no se limita a erradicar la enfermedad, sino también a preservar y mejorar la calidad de vida del paciente durante las diferentes etapas del tratamiento y de la enfermedad.A nivel de tamizajes, varios reportes han presentado una reducción de entre 13 % y 15 % de las muertes por cáncer colorrectal cuando se utiliza la prueba de sangre oculta en materia fecal. De esta manera, el aumento de los tamizajes o testeos puede contribuir a una mayor identificación de la enfermedad y, con ello, a mitigar los aumentos de la mortalidad.A estas acciones se suma el trabajo de la industria farmacéutica. En el caso de Servier, su aproximación a la oncología está enfocada en la investigación y desarrollo (I+D) para lograr progreso terapéutico. Actualmente, la compañía avanza a nivel global con 26 proyectos en desarrollo clínico y 23 en investigación, mientras que 70 % de su inversión en I+D se destina a la oncología.“Desde la industria podemos aportar investigación, innovación, generación de datos, pero también un trabajo articulado con todos los actores del ecosistema de salud, como sociedades médicas y sociedades científicas, organizaciones y asociaciones de pacientes, y los cuidadores. Así mismo, desde Servier, trabajamos con y para los pacientes, representando una diferencia al tener en cuenta siempre la voz de ellos en todo el proceso”, concluyó el doctor Urbina.Finalmente, el mensaje para pacientes, cuidadores y comunidad médica está relacionado con la importancia de actuar de manera oportuna. “Hay varias razones para tener esperanza, desde las oportunidades que abre un diagnóstico oportuno o el papel que cada uno tiene desde la prevención y el autocuidado”, concluyó el doctor Aponte. Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.