El agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) acusado en Minnesota de herir a un migrante venezolano y mentir para justificar su disparo, salió este jueves de una cárcel de Texas tras la orden de un juez federal de Brownsville.Luego de tres meses de su detención, Christian Castro fue liberado antes de las 7:00 de la mañana, por orden del alguacil del condado Cameron, Manuel Treviño. Al salir, cuenta la agencia AP, saludó a los reporteros y subió a una camioneta para marcharse.No está claro si el agente permanecerá en Texas. Pero el caso ha generado fuertes críticas de congresistas del Estado, como la demócrata Sylvia García, que exigió al gobernador Greg Abbott la firma de los documentos para la extradición del agente a Minnesota: “Usted está retrasando el debido proceso y la justicia para las víctimas”, escribió este miércoles.La libertad de Castro se concretó tras la orden del juez federal del distrito Sur de Texas Fernando Rodríguez Jr., designado por el presidente Donald Trump. El miércoles concluyó que Minnesota no logró demostrar que el gobernador Abbott actuó de forma dilatoria al no proceder con el pedido de extradición del gobernador de Minnesota, Tim Walz. Walz y el fiscal general del Estado, Keith Ellison, habían explicado en una demanda la semana pasada que una corte estatal halló causa probable para creer que el 14 de enero de 2026 el agente Castro disparó contra la puerta de una vivienda en Minneapolis a sabiendas de que estaba habitada, e hirió en la pierna a Julio César Sosa Celis, un venezolano de 24 años.El incidente ocurrió durante los días en que el ICE estuvo desplegado en la ciudad en el marco de la Operación Metro Surge, una campaña de control migratorio en Minnesota que inició a finales de 2025, con la que la agencia federal desplegó unos 3.000 funcionarios fuertemente armados, enmascarados y a bordo de coches sin identificar. Mientras la operación se mantuvo en la ciudad, generó fuertes protestas y agentes migratorios estuvieron vinculados a varios tiroteos, incluidos dos incidentes en los que fallecieron los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti a manos de la policía migratoria de Trump.Castro dijo a investigadores federales que Sosa y otro hombre lo habían atacado con una pala y una escoba, pero imágenes de videos de seguridad contradijeron su versión, según documentos judiciales.En una audiencia celebrada el martes en la corte de Rodríguez Jr., los abogados de la oficina del gobernador Abbott dijeron que el mandatario estatal aún no había decidido si aceptaría el pedido de extradición a Minnesota, por lo que pidieron al juez que el agente del ICE permaneciera detenido.Abbott había ordenado una investigación estatal para determinar si Castro podía ser considerado como un fugitivo al que está obligado legalmente a enviar a Minnesota o si su movilización a Texas estuvo basada en una reubicación laboral de la agencia migratoria. El gobernador republicano ha asegurado en documentos de corte que está a la espera de que su secretario de Estado concluya una investigación al respecto. Sin embargo, la abogada que representó al fiscal general de Minnesota en la audiencia de esta semana replicó que no queda nada “legalmente por investigar”.Las autoridades de Minnesota han reclamado que dejar a Castro en libertad antes de entregarlo a los agentes de Minnesota para su extradición, aumenta la posibilidad de que huya y evada el proceso judicial que tiene abierto en Minnesota. En la demanda introducida la semana pasada ante la corte, aseguraron que el agente del ICE tiene “vínculos sustanciales” con una mujer en México con la que se comunica frecuentemente y con quien ha hablado de matrimonio y de comprar una casa luego de ser liberado. Eso les hace sugerir que existe un “riesgo real” de que cruce la frontera y huya a ese país sin ser procesado en Minnesota.