Estados Unidos oficializó una declaración de desastre por sequía en Puerto Rico para mitigar los daños en 26 municipios de la isla (AP Foto/Alejandro Granadillo)El gobierno de Estados Unidos oficializó una declaración de desastre por sequía en Puerto Rico el miércoles 26 de agosto, una medida que busca mitigar los daños causados por la falta de precipitaciones en 26 de los 78 municipios de la isla. Esta decisión responde a una crisis hídrica que afecta actualmente a más del 63% del territorio insular bajo condiciones de sequía extrema o severa.Esta emergencia permite que agricultores y productores locales accedan a préstamos federales de ayuda ante la pérdida de cosechas y ganado. La situación es crítica: más de 33% de la isla enfrenta sequía extrema y otro 30% sufre niveles severos, mientras que el mes de julio pasado se posicionó como el más seco registrado en San Juan en más de 120 años, según informó NBC News.PUBLICIDADLa declaración de desastre emitida por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) divide los 26 municipios impactados en dos categorías (13 municipios clasificados como áreas primarias por sequía extrema/severa y 13 municipios limítrofes calificados como contiguos):Municipios primarios (13):Cabo RojoCoamoGuánicaGuayanillaJuana DíazLajasPeñuelasPonceSabana GrandeSalinasSan GermánSanta IsabelYaucoMunicipios contiguos (13):AdjuntasAibonitoBarranquitasCayeyGuayamaHormiguerosJayuyaLaresMaricaoMayagüezOrocovisUtuadoVillalbaEl sector primario arrastra pérdidas económicas desde mayo pasado. En Lajas, la agricultora Naia Seda, quien cultiva seis hectáreas de aguacates, plátanos y limones, explicó a NBC News que su finca presenta profundas grietas y que sus cosechas se marchitan prematuramente. La situación en sus tierras se agravó debido a que el riego en la zona se redujo drásticamente de tres veces por semana a solo una.PUBLICIDADLa sequía en Puerto Rico afecta a más del 63% del territorio, con áreas bajo condiciones extremas y severas. (REUTERS/Ricardo Arduengo)El técnico de la Fundación Internacional para el Avance Rural (RAFI, por sus siglas en inglés), Fello Pérez, señaló que los productores de vegetales y sistemas hidropónicos sufren los efectos más agudos. “La cosecha se adelantó”, explicó al medio citado, detallando cómo frutas como el cacao y el café caen de los árboles antes de madurar.También explicó que los ganaderos también padecen la crisis al no disponer de alimento para sus animales, lo que los obliga a intentar vender terneros a precios mínimos sin encontrar compradores interesados.Los meteorólogos atribuyen este fenómeno al ciclo natural de calentamiento conocido como El Niño, que impacta también a las Islas Vírgenes de Estados Unidos. Sin embargo, la escasez de agua en la isla no depende solo de la falta de lluvia. PUBLICIDADExiste un problema crónico vinculado a una infraestructura hídrica deteriorada que carece de inversión y mantenimiento desde hace décadas.La emergencia por sequía habilita préstamos federales para agricultores y productores de Puerto Rico ante la pérdida de cosechas y ganado. (REUTERS/Ricardo Arduengo)Esta deficiencia estructural provocó que miles de residentes enfrentaran cambios de presión y cortes en el suministro durante el último año. La situación alcanzó tal punto que el alcalde de San Juan, Miguel Romero, presentó una demanda contra la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados en mayo.La producción agrícola en Puerto Rico registra pérdidas desde mayo, con cultivos que se marchitan y cosechas que se adelantan por la falta de agua. (REUTERS/Ricardo Arduengo)Por su parte, la gobernadora Jenniffer González admitió públicamente la precariedad de las instalaciones del organismo estatal. “Desde el principio, dejamos claras las necesidades de nuestros agricultores”, aseguró.Ante la persistencia de las condiciones secas, la administración local activó a la Guardia Nacional para el transporte, distribución y purificación de agua. Desde principios de agosto, el gobierno impuso medidas de racionamiento que afectan a más de 180 mil clientes en San Juan y otras seis ciudades. El esquema de rotación deja a los usuarios sin servicio durante 48 horas seguidas.PUBLICIDADLa crisis de agua en Puerto Rico provocó cortes y cambios de presión, y derivó en una demanda del alcalde Miguel Romero contra la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados. (REUTERS/Ricardo Arduengo)El despliegue de camiones cisterna prioriza el abastecimiento en hospitales y residencias de personas mayores para garantizar servicios básicos. El secretario de Agricultura, Irving Rodríguez, instó a todos los productores afectados a documentar sus pérdidas para facilitar el acceso a los recursos financieros habilitados por la reciente declaratoria federal.La isla registra episodios previos de crisis hídrica que obligaron a aplicar racionamientos estrictos en el pasado reciente. En 2015 y 2020, cerca de 400 mil clientes de la red de servicios recibieron agua únicamente cada tres días. Estos precedentes subrayan la vulnerabilidad de un sistema que, según expertos, requiere cambios estructurales profundos para afrontar futuros periodos de sequía sin depender exclusivamente de la ayuda federal.PUBLICIDADEl gobierno de Puerto Rico activó a la Guardia Nacional y aplicó racionamiento de agua para más de 180 mil clientes en San Juan y otras seis ciudades. (REUTERS/Ricardo Arduengo)La falta de una estrategia de inversión a largo plazo mantiene a la población en una situación de incertidumbre constante. Aunque la declaración actual ofrece un respiro financiero temporal para los trabajadores del campo, la dependencia de factores climáticos variables como El Niño y la debilidad del sistema de distribución de agua siguen constituyendo los desafíos más complejos para la estabilidad de la economía y la vida diaria en Puerto Rico.
Estados Unidos decreta zona de desastre en 26 municipios de Puerto Rico ante una sequía histórica
La medida federal permite que los agricultores damnificados gestionen préstamos urgentes para afrontar las cuantiosas pérdidas productivas. Esta crisis hídrica se agrava por el fenómeno climático de El Niño y el deterioro crónico en las redes de suministro insulares














