Las hermanas Owens nos hechizaron a todos hace 28 años en Prácticamente magia y desde entonces no han dejado de fascinarnos. Sandra Bullock y Nicole Kidman se convirtieron en nuestras brujas favoritas en una película que culto que todo amante del otoño, Halloween y las comedias románticas tiene entre sus favoritas. Ahora, casi tres décadas después, ambas retoman esos papeles con la secuela que muchos llevaban años pidiendo, y lo hacen demostrando que el amor hacia Sally y Gilly sigue tan vigente como entonces.Lo que hizo especial a esta película no fue el universo mágico que la rodeaba, sino la manera en la que ambas actrices construyeron a dos personajes tan distintos entre sí y tan complementarios a la vez. Una dualidad que, casi tres décadas después, sigue definiendo a las dos: dos estilos, dos formas de entender la interpretación y dos formas de pisar la alfombra roja y deslumbrar a todos, pero sin hacerse sombra. Por eso, no nos parece extraño que en plena época de vuelta a la nostalgia con las secuelas de El diablo viste de Prada, Cómo perder a un chico en 10 días o Princesa por sorpresa, este septiembre veremos en el cine Prácticamente magia 2, donde la maldición familiar sobre los hombres a los que aman adquiere una dimensión mucho más oscura y peligrosa.De Givenchy a Chanel: el choque de estilo más glamurosoA casi un mes de su estreno, las protagonistas —junto a Maisie Williams y Joey King que interpretan a sus hijas— han hecho en Londres la premier europea, donde nos han sorprendido en la alfombra roja con dos looks que no podrían ser más distintos, pero con un resultado igual de impactante.A sus 59 años, Nicole Kidman se ha convertido en todo un referente de estilo intergeneracional, arrasando en cada photocall, película o proyecto en el que trabaje. La actriz es una de las mujeres que han dejado bien claro a todos que no existe una fecha de caducidad y que se puede ser sensual a cualquier edad. Ayer nos lo dejó bien claro con un impresionante vestido joya de Chanel hecho a medida para ella, un diseño claro de lentejuelas que destaca por las cadenas doradas y perlas que recorren el escote. Pero lo más llamativo era la amplia abertura lateral de la falda que no solo nos dejaba ver las sandalias doradas, también sus torneadas piernas. Sandra Bullock no se quedó atrás, haciendo el combo perfecto con la actriz australiana. Con 62 años se presentó en la alfombra roja llevando uno de los diseños más comentados de la pasarela otoño-invierno 2026/27 de Givenchy. Se trata de un vestido de estampado de leopardo de escote palabra de honor cuadrado, ajustado a la figura gracias a un corsé interno y una gran lazo en la falda que no solo la partía en dos, sino que también le daba mucho volumen y dramatismo al estilismo. Completó el conjunto con unas sandalias negras con detalles de plumas en el tacón y joyería dorada.Nicole Kidman y Sandra Bullock nos presentaron dos propuestas que, pese a ser opuestas, se complementaban perfectamente la una con la otra de forma magnética, de la misma forma que conectan dos hermanas. Ambas forman una pareja cinematográfica que funciona a la perfección tanto en la pantalla como en la alfombra roja y eso, hoy en día, es difícil de encontrar.