Por Gina Baldivieso |

La Paz (EFE).- Bolivia pasó en los últimos años de ostentar récords en su producción y exportación de gas natural a un declive progresivo de esa actividad y a una dependencia de la importación de hidrocarburos, con problemas de abastecimiento que se han vuelto recurrentes y que el Gobierno no ha logrado solucionar.

Estas son algunas claves del auge y crisis del sector de hidrocarburos en el país andino:

1. Desabastecimiento de líquidos

Desde 2024, el abastecimiento de combustibles líquidos ha sido irregular, lo que se refleja en largas filas de vehículos que esperan por horas, o incluso días, para cargar carburantes. Bolivia importa un 60 % de la gasolina y un 95 % del diésel que consume, con un gasto semanal de unos noventa millones de dólares.