SucesosEl procesado se vali� de su rol como gu�a espiritual y figura paterna para intimidar a la v�ctima y vencer su reiterada negativa a falsos chequeos de virginidadUna Biblia de los Testigos de Jehov�.MUNDOEuropa Press Almer�aActualizado Jueves,
agosto
14:29La Audiencia Provincial de Almer�a ha condenado a un hombre a 13 a�os y medio de prisi�n por un delito continuado de agresi�n sexual a su hermana, a la que intimid� y presion� para que se desnudara ante �l y permitiera la exploraci�n de su zona �ntima bajo el pretexto de comprobar "si era virgen". Para vencer su resistencia, amenaz� a la joven con delatarla ante la comunidad de Testigos de Jehov� a la que ambos pertenec�an, advirti�ndole de que contar�a que hab�a mantenido relaciones fuera del matrimonio.El fallo aplica las agravantes de parentesco y prevalimiento de superioridad, fundamentadas no solo en el rol de figura paterna que ejerc�a sobre la v�ctima (14 a�os menor que �l), sino tambi�n en la coacci�n religiosa aplicada. Asimismo, la sala agrav� la pena al acreditarse durante el juicio, donde la denunciante aport� un testimonio "cre�ble" y "persistente", la comisi�n de al menos cuatro agresiones de este tipo.La sentencia recoge que el acusado exigi� a la perjudicada desnudarse para someterse a revisiones genitales a sabiendas del car�cter sexual de sus actos y con el fin exclusivo de satisfacer "sus deseos l�bricos". Aunque la v�ctima, de 19 a�os en el momento de los hechos, se neg� de forma reiterada, el procesado continu� insistiendo e intimid�ndola con revelar a sus padres y al entorno religioso sus supuestas conductas sexuales si no ced�a. Ante dicha presi�n, la joven acab� acatando sus exigencias.Durante su declaraci�n, el propio procesado reconoci� haberle planteado a su hermana que "o la llevaba al ginec�logo para que la examinara o ten�a que permitir que la examinara �l mismo", aun admitiendo que carec�a de cualquier clase de conocimiento t�cnico o m�dico para efectuar tales revisiones.Falta absoluta de consentimientoFrente al argumento de la defensa, que sostuvo la existencia de un supuesto consentimiento, el tribunal resolvi� que "en absoluto" puede apreciarse tal circunstancia. La resoluci�n subraya que la afectada "no tuvo otra opci�n" que someterse a las revisiones para evitar que su hermano, quien actuaba como "una especie de gu�a espiritual", la delatara ante la congregaci�n religiosa."La fuerza intimidatoria empleada en este caso es incuestionable, no ya solo porque el propio acusado se erige en padre y gu�a espiritual de su hermana, sino porque la constri�e para realizar el reconocimiento genital o �l personalmente o un ginec�logo", se�ala la Secci�n Tercera, precisando que la v�ctima no ratific� en sala que se le diera alternativa facultativa.Los episodios, iniciados el 28 de octubre de 2023, se prolongaron hasta diciembre de ese a�o con al menos tres ataques adicionales en el domicilio del condenado bajo id�ntico esquema de coacci�n. En estas ocasiones posteriores no llegaron a producirse palpaciones internas. La sentencia recalca el abuso de la posici�n de hermano mayor, la "confianza" y el "respeto" que ella le profesaba.La mujer present� denuncia ante la Guardia Civil en enero del a�o siguiente. Adem�s de la pena privativa de libertad, la sentencia impone 15 a�os de alejamiento e incomunicaci�n, 10 a�os de libertad vigilada y el pago de 4.000 euros en concepto de indemnizaci�n, junto con el resto de medidas accesorias.







