La Cámara de Diputados dio media sanción ayer miércoles a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA), uno de los proyectos que el Gobierno considera centrales para consolidar su programa monetario. La iniciativa fue aprobada por 144 votos afirmativos, 102 negativos y nueve abstenciones, pero todavía le resta su paso por el Senado donde deberá ser también tratado y aprobado.

Sin embargo, más allá del debate político, la pregunta que subyace es qué cambia realmente si la reforma termina convirtiéndose en ley.

La primera aclaración es importante: por ahora no cambia nada en el funcionamiento legal del Banco Central. La iniciativa todavía tiene media sanción. Para entrar en vigencia deberá ser aprobada por el Senado, promulgada y publicada. Hasta entonces, sigue rigiendo la Carta Orgánica actual.

Pichetto, contra la reforma del BCRA: habló de “peruanización” y dijo que es “un proyecto para la gilada”

Ahora bien, si el proyecto supera ese recorrido, el cambio más profundo será institucional, en la medida en que el Banco Central tendrá menos herramientas para financiar al Estado y un mandato mucho más acotado.