La gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook ha vuelto a negar las acusaciones de fraude hipotecario repetidas por el presidente Donald Trump, mientras este estudia reanudar su intento de destituirla, lo que probablemente reabriría una batalla judicial sobre la independencia del banco central estadounidense.En una carta enviada el miércoles a la Casa Blanca, el abogado de Cook, Abbe Lowell, calificó de “infundadas y falsas” las acusaciones, según las cuales Cook firmó dos hipotecas en un plazo de dos semanas, calificando como residencia habitual dos viviendas diferentes, lo que potencialmente podría haberle permitido pagar menores tipos de interés. “La gobernadora Cook nunca ha cometido fraude hipotecario ni ninguna conducta dolosa intencionada, y no existe ninguna causa jurídicamente válida para cesarla del Consejo de Gobierno de la Reserva Federal”, señalaba la carta.Cook no ha sido acusada formalmente de ningún delito hasta la fecha, pero Trump lleva intentando destituirla desde hace casi un año. La decisión fue paralizada en junio por el Tribunal Supremo estadounidense. Pero este mes, el director de personal de la Casa Blanca, Dan Scavino, reiteraba en una carta a Cook, la primera mujer negra en ocupar un cargo en el consejo de la Reserva Federal, las acusaciones de fraude que Bill Pulte, director de la Agencia Federal de Financiación de la Vivienda, formuló inicialmente. El nuevo ataque reabre las dudas sobre la capacidad de la Reserva Federal, el banco central más importante del mundo, de mantener su independencia a salvo ante los intentos del presidente de nombrar a miembros alineados con su postura favorable a bajar los tipos de interés. El anterior presidente de la Fed, Jerome Powell, fue objeto de reiterados ataques verbales de Trump, que también intentó destituirlo. Powell concluyó su mandato como presidente en junio para dar paso a Kevin Warsh, nombrado por Trump, pero se ha mantenido como consejero, en contra de la tradición, para salvaguardar la independencia de la institución.La Fed celebrará su próxima reunión ordinaria de política monetaria los días 15 y 16 de septiembre, y los responsables están divididos entre mantener los tipos sin cambios o subirlos para hacer frente a una inflación elevada. Cook votó junto con la mayoría el mes pasado para mantener estable el tipo de referencia a corto plazo del banco central, pero afirmó en un discurso pronunciado el 5 de agosto que está “preparada para actuar” si la inflación no se modera. Si Trump no logra destituirla, Cook tiene mandato hasta 2038. Mañana viernes, Kevin Warsh pronuncia un esperado discurso en el simposio de bancos centrales de Jackson Hole, mientras los tipos de la deuda repuntan a máximos y el mercado intenta tomar la medida del nuevo presidente. Acusaciones no probadasLas acusaciones de fraude hipotecario están relacionadas con inmuebles en Michigan y Georgia que Cook compró o refinanció en los últimos años. Funcionarios de la Administración alegaron que podría haber declarado fraudulentamente varias viviendas como residencia “principal” o “habitual” y haber obtenido así condiciones hipotecarias más favorables.Cook sostuvo que no existe ninguna prueba de que facilitara deliberadamente información falsa o pretendiera engañar a las entidades financieras. Su abogado escribió en la carta del miércoles que firmó una hipoteca como residencia “principal” para una propiedad en Atlanta debido a “un error completamente involuntario” y que realizó otras declaraciones que indicaban que se trataba de una vivienda vacacional. En una decisión adoptada por cinco votos frente a cuatro en junio, el Tribunal Supremo se negó a permitir que el presidente destituyera de inmediato a Cook, al considerar que no le había proporcionado suficiente preaviso ni la oportunidad de responder a las acusaciones de conducta indebida. Los magistrados de la mayoría defendieron una ley estadounidense que protege a los gobernadores de la Fed frente a interferencias políticas al permitir que el presidente solo pueda destituirlos “por causa justificada”, en lugar de hacerlo discrecionalmente.No obstante, el alto tribunal no definió con detalle qué podría considerarse una “causa justificada”, dejando abierta la posibilidad de que Trump intentara de nuevo destituir a Cook siempre que le ofreciera antes la oportunidad de defenderse.El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, autor de la opinión mayoritaria, dejó claro que el argumento de Trump de que podía cesar a un miembro por “cualquier preocupación” relativa a su “conducta, capacidad, aptitud o competencia” fijaba un umbral demasiado bajo. Roberts también rechazó la postura de Cook, según la cual la “causa justificada” se limitaba a la conducta en el ejercicio del cargo o a la pérdida de los requisitos para desempeñarlo.En este sentido, el nuevo ataque de la Casa Blanca tampoco aporta, aparentemente, una mayor solidez al caso contra Cook. “Las acciones del gobernador de la Reserva Federal podrían ser suficientes para demostrar que usted cometió un delito, ya que parece haber adquirido hipotecas que no cumplen con ciertos requisitos de préstamo y podría haber recibido condiciones de préstamo favorables en circunstancias fraudulentas”, señala.