23 de junio de 2026. Víspera de San Juan. 11.58 horas. El Área de Salud de Tenerife emitió un acta de inspección sanitaria que concluía que Playa Chica, comúnmente conocida como El Charcón (Playa Jardín, Puerto de la Cruz), estaba contaminada por E.coli (Escherichia coli). 25 minutos después, un inspector de Salud Pública envió un correo electrónico al concejal de playas del Ayuntamiento, Felipe Rodríguez Villalba (PP), con el asunto “cierre playa Charcón”. El mensaje era claro: “Se ordena el cierre de la zona del Charcón, en Playa Jardín”. Los valores de esta bacteria fecal triplicaban los límites establecidos por la ley, pero el baño no se restringió en ningún momento.
Así lo confirmó al día siguiente la Inspección Sanitaria, que se desplazó a las 8.10 horas a la zona para comprobar si se habían adoptado las medidas de protección de la salud exigidas. La visita terminó a las 12.03, tal y como consta en una resolución obtenida por este periódico a través del Portal de Transparencia, y se comprobó que el Ayuntamiento no había adoptado ninguna de ellas. Estas eran facilitar la adecuada información al público, investigar el origen del incumplimiento de los parámetros de calidad y prohibir el año.







