La pregunta surgió un segundo después de que River quedara eliminado de la Copa Sudamericana. ¿Eduardo Coudet se va de la dirección técnica? Habrá que esperar, si bien da la impresión de que el ciclo transcurre sus últimos momentos, en medio de la desconfianza y la reprobación de la gente, que otra vez abucheó al equipo -excepto al arquero Lucas Beltrán- y al entrenador. Las respuestas no llegan y, como el mismo técnico expresó varias veces, en el Millonario no hay tiempo.Por lo pronto, el entrenador decidió no hablar. Apenas terminó el partido, entre insultos al aire, se fue rápido hacia el vestuario. Y no hubo más indicios de su parte, si bien las versiones arreciaban en la madrugada. Una de las últimas, cuando ya casi nadie quedaba, decía que hoy Coudet anunciaría una decisión importante. Todos intuían qué sería.El lamento de Santiago Beltrán; el arquero de River fue el único valorado por la gente en el MonumentalGustavo Garello - APEn estos momentos es bueno recordar palabras de Coudet de no hace mucho. “He hablado de tiempos y si veo que no se dan los resultados yo no le voy a hacer ni mal a River ni al hincha. Lo voy a intentar. Si no me sale, me haré responsable de que no me fue bien. Tenemos que empezar a ganar, sin excusas y asumiendo la responsabilidad. Esto va a cambiar. Si no lo revierto enseguida… diré que me fue mal”, había dicho Coudet tras la derrota con Tigre, por el torneo Clausura, 19 días atrás.El único jugador que habló al respecto fue el arquero Beltrán, que le dio un fuerte respaldo al entrenador. ¿El futuro de River debe ser con Chacho? “Sí, ciento por ciento tiene que ser con Coudet, el respaldo para el cuerpo técnico es total. Él tiene una frase muy particular que es que te acompaña al cementerio y entra. Nosotros vamos a entrar con él. Así que nosotros estamos convencidos de que vamos a salir”.Los resultados son concluyentes. River es el 29° equipo del Clausura, con apenas 4 puntos y solo superando a Aldosivi, está afuera de los ocho que ingresan a los playoffs en su grupo y tampoco se ubica en zona de clasificación a copas internacionales en la tabla anual. Fue eliminado de la Copa Argentina por Aldosivi con un duro 3-1 en el primer partido del semestre y en la noche del miércoles sufrió el gran porrazo en la Sudamericana. Eso sin contar otras dos duras derrotas: en el superclásico con Boca en abril y en la final del Clausura en mayo frente a Belgrano.Según lo que había podido reconstruir LA NACION hasta la noche del partido con Independiente Santa Fe, la comisión directiva que encabeza el presidente Stefano Di Carlo, más el secretario técnico Enzo Francescoli y el director deportivo Pablo Longoria, respaldaban al entrenador. No pensaban en un cambio ante un mal resultado ante el conjunto colombiano. Ellos no iban a tomar ninguna decisión drástica.Eduardo Coudet, enérgico como siempre, en una noche en la que todo le salió mal a River, que quedó eliminado en la Copa SudamericanaGonzalo Colini - La NaciónLos dirigentes entendían que el plantel se había completado hacía dos semanas y apuntaban a que la evolución futbolística llegará en el corto plazo. El mismo Di Carlo lo respaldó hace dos semanas: “A Coudet lo veo bien, con fuerza. Hablamos diariamente con él y los referentes y encontramos unión, determinación y convicción. Esto es tiempo y se da vuelta”.River sufre otro cimbronazo deportivo en poco tiempo. Marcelo Gallardo dejó la dirección técnica en marzo de este año. Y ahora todo indica que Coudet seguiría el mismo camino. Es cuestión de que las horas transcurran.¿Y el futuro? La gente pide el regreso de Ramón Díaz, que difícilmente tendrá una oportunidad con la actual dirigencia y anoche fue otra vez vitoreado en el hall del Monumental. Algunos aventuran que los nombres de Hernán Crespo y Santiago Solari son los primeros en las carpetas. Y los más osados comentan, por lo bajo, que podría haber un llamado a Gabriel Milito, que difícilmente rompería su contrato con Chivas de Guadalajara.El entrenamiento para este jueves estaba pautado para las 15.30, pero en la madrugada nadie se atrevía a confirmar qué pasos se darían. No hubo charlas extensas en el vestuario entre los futbolistas. El plantel se fue rápido. El capitán Nicolás Otamendi fue uno de los primeros en irse. Le siguieron Thiago Almada y Ángel Correa. Coudet sí conversó durante un buen rato con los hombres fuertes del club. Las conclusiones de esa charla empezarán a develarse con los primeros rayos de este jueves.Nadie quiso hacer una evaluación demasiado extensa en caliente. Había sensaciones contradictorias, entre aquellos que pensaban que había argumentos futbolísticos para hacer otro intento. Había quienes, por supuesto, hablaban de los contundentes resultados negativos y, sobre todo, del futuro condicionado, por ejemplo, para entrar en la próxima Copa Libertadores.El próximo compromiso de River será ante Banfield, el domingo próximo, en el sur. Aunque para eso falta tanto trecho que nadie se imagina el partido que viene.
Eduardo Coudet suspendió la conferencia de prensa y en River hay aroma a ciclo terminado
El Millonario atraviesa horas decisivas para su futuro










