El nuevo fenómeno viral monopoliza la conversación digital aunque no tengamos muy claro en qué consiste

Ahora que se habla de la caída de los infuencers como de la del Imperio Romano, un nuevo concepto se viraliza por doquier: las “batallas de farmear aura”. Por todo internet han proliferado las explicaciones del concepto y los manuales para llevarlo a cabo. Intentaremos explicarlo.

Empecemos por el concepto en sí: farmear aura. Farmear viene del verbo inglés farm (cosechar), que, asociado a los videojuegos, implica repetir una acción constantemente (por ejemplo, matar al mismo enemigo una y otra vez) para ir ganando experiencia y subir de nivel. El aura todos sabemos lo que es en términos sacros, pero aplicado al mundo joven podemos asimilarlo al flow, al impacto que causa la mera presencia, a “tener rollo”. A lo que toda la vida de Dios se llamó carisma. Entonces, farmear aura es repetir una serie de gestos o acciones que hagan crecer tu espectacularidad. La idea tuvo su cristalización en el anime japonés Solo Leveling, donde un personaje hizo viral el concepto. Anime significa que es una serie de animación que adapta un manga (cómic), y japonés quiere decir que viene de Japón.

¿Y cómo son las batallas? Pues las batallas consisten en que dos chavales se ponen frente a frente y repiten con descaro los gestos que supuestamente elevan su presencia. ¿Qué gestos? Por ejemplo, señalarse la mandíbula, que, cuanto más marcada esté, mejor. Por cierto, hay un ejercicio también muy de mejorar el aura, el mewing, que sirve precisamente para marcarla, y que el hermano pequeño de mi novia dice que le ha cambiado la vida. Yo no sé si eso es cierto, pero sí sé que le ha cambiado la cara: de tener un rostro tierno y ovalado ha pasado a tener una mandíbula digna de Henry Cavill. ¿Otro gesto? Pues ese balanceo de manos con las palmas hacia arriba que es el six seven y que hemos visto hacer hasta al Papa. Me gustaría también explicarles el significado del six seven, pero no he encontrado a nadie que me lo sepa explicar a mí. ¿Otro más? Mandar callar con el índice en los labios, aunque imagino que eso se haría igual en el Renacimiento.