"Todo libro es político", dijo Pablo Fernández en una variación intertextual de la reconocida frase y título de la canción de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. El autor del libro “Buenos Aires Revelada. Fachadas de la ciudad cotidiana”, que acaba de ser declarado de Interés Cultural por la Legislatura porteña, soltó la frase nada menos que en el Salón Arturo Jauretche para sintetizar el espíritu de su obra."Tomo la frase del querido Indio Solari cuando cantaba que todo preso es político porque estoy convencido de que todo libro también lo es”, siguió.Reconocimiento legislativoImpulsada por la diputada y arquitecta Bárbara Rossen, la iniciativa reconoce la trayectoria de la publicación que fue reeditada por segunda vez tras su lanzamiento en octubre de 2025 de la mano de Editorial Olivia.“Este es un libro que nos propone hacer algo que muchas veces olvidamos porque siempre estamos apurados y porque hay muchísimos estímulos: mirar la arquitectura de nuestra ciudad, recordarla, ponerle atención", subrayó la diputada Rossen.Y no tardó en advertir sobre la frágil situación de las obras que no están protegidas. "Hay muchas que forman parte del paisaje de Buenos Aires y que hoy se encuentran en peligro porque muchas veces prevalece la renovación y la demolición por sobre la preservación".A su turno, la arquitecta Mariana Quiroga (especialista en patrimonio, curadora del material del libro y autora del prólogo junto con Natalia Kerbabian) reflexionó sobre la amplia definición del patrimonio urbano."Abarca desde firmas consagradas hasta la "arquitectura anónima que no fue hecha por arquitectos o arquitectas, quizás, arquitectura criolla, arquitectura de las casas de nuestros abuelos, las casas chorizo y una gran cantidad de edificios que también forman esta ciudad hermosa", siguió la curadora.Quiroga aportó un dato alarmante. Contó que a tres meses de haber terminado la publicación, cuatro de las 110 obras del libro “ya no están más entre nosotros o van a dejar de estarlo pronto y otras ya tienen cartel de demolición".Por eso, "la mirada de Pablo no solamente es un registro, sino que se está convirtiendo en uno de los pocos testimonios de la arquitectura que no está más. Y que no solo no está más, sino que no vuelve más", agregó.Una discusión urgenteFernández cerró la presentación contando parte del proceso. Y agregó que “la defensa del patrimonio no es una mirada nostálgica hacia el pasado, sino una discusión urgente sobre el presente y el futuro. Una ciudad planificada debe equilibrar el desarrollo privado con el beneficio público, y esa planificación debe transformarse, definitivamente, en una política de Estado”.Antes de recibir el diploma que da cuenta de la declaración de Interés Cultural, el comunicador social, fotógrafo y autor del libro expresó que desea de corazón que su libro “y las imágenes que tantos de nosotros compartimos diariamente, sean una celebración de lo que fuimos capaces de salvar, y no el testimonio melancólico de lo que perdimos”.
¿Es posible rescatar el patrimonio a través de fotografías?
• Con impulso de la diputada Bárbara Rossen, la Legislatura porteña distinguió el libro "Buenos Aires Revelada. Fachadas de la ciudad cotidiana".La publicación del comunicador y fotógrafo Pablo Fernández fue declarada de interés cultural.Especialistas advierten sobre el valor de este registro gráfico frente a las demoliciones y la falta de catalogación.







